December 26th, 2008

Observatorio de Sierra Nevada (foto: IAA)Un equipo de astrofísicos españoles fue el primero en reportar el descubrimiento de 2003 EL61, el quinto planeta enano. El equipo, que trabaja en el Observatorio de Sierra Nevada, pertenece al IAA (Instituto de Astrofísica de Andalucía). Sin embargo, a pesar de ser reconocidos como los legítimos descubridores de este objeto, no fueron tomados en consideración en el momento de nombrarlo.

Pablo Santos, miembro del equipo descubridor que dirige José Luis Ortiz, cuenta en Infoastro la historia de lo que ha sido para él una auténtica pesadilla: descubrir un objeto transneptuniano. En El Segundo Luz hemos publicado un pequeño resumen comentado.

 

ACTUALIZACIÓN: La posición de Michael Brown.

Fuente: Infoastro y otras.

¿Cómo es 2003 EL61?

Es un objeto transneptuniano (esto es, que se encuentra más alejado del Sol que Neptuno) de quizá unos 1600 km. Recorre una lejana y excéntrica órbita que lo lleva desde las 35 Unidades Astronómicas (UA) hasta las 51 UA, por lo que se acerca al Sol más que el mismo Plutón, cuyo perihelio está a sólo 35 UA. Su período de rotación es de sólo 4 horas, por lo que su forma es muy oblonga. Según los datos espectrales recogidos en el Observatorio de Roque de los Muchachos, estaría cubierto principalmente de hielo de agua. (Fuente: Wikipedia )

 

Objetos transneptunianos
Un vistazo a los principales objetos transneptunianos (Wikipedia). Entre
ellos se encuentra Haumea, el cuerpo en litigio.

El descubrimiento

En julio de 2005, Pablo Santos, mientras examinaba imágenes tomadas por Francisco J. Aceituno en marzo de 2003, descubrió un objeto de magnitud 17,5 que aparentaba encontrarse más allá de la órbita de Neptuno. Con ese brillo podría ser, en función de su distancia a la Tierra, incluso más grande que el propio Plutón, por entonces aún considerado planeta.

Descubirmiento de Ataecina (Haumea)
Imágenes en las que se descubrió 2003 EL6
(pulse para ver la animación)

La confirmación

Antes de enviar el informe del objeto al MPC (Minor Planet Center) debían asegurarse de su observación, y consultando Internet encontraron que Michael Brown (descubridor a la postre de Eris y Makemake) estaba a punto de anunciar el descubrimiento de un importante objeto transneptuniano. Pensando que podría tratarse del mismo cuerpo, profundizaron en su búsqueda y vieron que el propio Michael Brown había rastreado varios campos del cielo en busca de objetos de ese tipo, aunque Ortiz y su equipo no llegaron a ninguna conclusión con ello.

Sólo después de consultar más datos del MPC, y siempre basándose en sus observaciones de marzo de 2003 (realizadas por Aceituno), decidieron finalmente enviar el informe preceptivo al MPC, siendo efectivamente los primeros en haber informado de la observación de este objeto. Eso sí, no antes de consultar con el Observatorio Astronómico de Mallorca, en el que Reinner Stoss, haciendo un impresionante trabajo de recuperación de observaciones antiguas, llegó a localizar el objeto en placas del Observatorio de Monte Palomar de 1955.

El MPC recibió, lógicamente, todos estos datos a los que aquí se hace referencia y asignó el descubrimiento de 2003 EL61 al Observatorio de Sierra Nevada, aunque sin mencionar ni a Ortiz, director del grupo, ni al propio Santos, su descubridor, ni a Aceituno, el autor de las primeras observaciones.

Los problemas

Michael Brown, que en un principio los felicitó por su descubrimiento, cambió de actitud al comprobar que él mismo había hecho ya observaciones de este objeto y especialmente cuando vió que el equipo de Sierra Nevada había consultado por Internet sus planes de observación, públicos, por cierto. Según el propio Santos: “Debido a nuestro anuncio, Brown se vió obligado a reportar precipitadamente al MPC otros dos transneptunianos gigantes que había descubierto hacía tiempo y que estaba ocultando a la comunidad científica.”

El derecho, no ejercido, de nomenclatura

A pesar de todo, el equipo de Ortiz fue reconocido como descubridor del objeto. Por ello fue que, en septiembre de 2006, solicitaron que 2003 EL61 recibiera el nombre de la deidad íbera “Ataecina”. Sin embargo la UAI designó al cuerpo transneptuniano como “Haumea”, el nombre que propuso Michael Brown. Todo resulta muy extraño puesto que Brown no es el descubridor reconocido.

Actualización (30 de diciembre): ¿Qué dice Michael Brown?

Brown matiene, no obstante, que en las “búsquedas web” hechas a los datos de sus observaciones se incluía la designación de “K40506A”, y que esos accesos, los únicos hasta el momento que se habían hecho de esos datos, se produjeron sólo 6 días después de que Brown publicara ese nombre en unos “abstract” (resúmenes) de un encuentro de la Unión Astronómica Americana, que se iba a producir en los próximos meses. El reporte sobre el descubrimiento que nos ocupa se envió desde el mismo ordenador que hizo las búsquedas sólo un día después de hacerlas.

Brown reconoce en su “blog” que no se puede demostrar que el equipo de Sierra Nevada utilizara los datos de sus observaciones a los que accedieron, pero sí que dice que pudieron haber servido para rastarear el objeto hacia atrás. Brown se pregunta además por qué no hicieron referencia a esos datos al anunciar su descubrimiento al MPC, ya que sí que los habían mirado. Esto es obligatorio cuando se trabaja en una investigación, se llama “referenciar los datos” y se debe mencionar a los autores de los mismos. En realidad esas referencias también dan más rigor a lo publicado.

Reflexiones varias

Después de explicar todos estos acontecimientos, Pablo Santos finaliza su artículo en un tono inequívocamente amargo:

“En definitiva, parece que de nuevo los poderosos se han salido con la suya y, en este caso, ha podido el peso mediático y político (¡ni en astronomía estamos libres de intrigas políticas!). Lo suyo, puestos a ser justos con ambos grupos, habría sido que la UAI velara por enterrar las enemistades y hubieran elegido un nombre neutral para 2003 EL61. Ni Ataecina, ni Haumea. Pero no ha sido así, y con esta decisión, sesgada y claramente manipulada, parece que, como ocurre a menudo, el pez grande se come al chico.”

Notas personales

Nos da la impresión de que si el equipo del Observatorio de Sierra Nevada hubiera sido apoyado por un grupo más fuerte, las cosas habrían transcurrido de otro modo. Sucede a menudo en este gremio que los grupos colegas no se apoyan sino más bien todo lo contrario. Por otro lado se habla incluso de que Brian Marsden, director del MPC, siente favoritismo por Brown y que por eso se escogió su propuesta y no la de los españoles.

ACTUALIZACIÓN (30 DE DICIEMBRE) Para conocer la verdad sobre este asunto habría que saber si Santos vió el objeto en las imágenes de su observatorio antes o después de consultar la observación de Brown. Como hemos visto (y puede comprobarse en su blog) ni este mismo puede decirlo. Santos, que reconoce que sí que vió esos datos, manifiesta que no vió nada claro que se tratara del mismo objeto. Lo que sí podría reprocharse es que no indicaron nada sobre esa consulta en su reporte al MPC.

En nuestra opinión, y después de leer una gran cantidad de literatura sobre los planetas enanos en diversas publicaciones norteamericanas durante los últimos casi tres años, tanto en Internet como en papel, parece notorio que la decisión de la Unión Astronómica Internacional de sacar a Plutón de la lista de planetas ha creado un enorme malestar en la comunidad astronómica de ese país, o al menos en una parte de ella. Este episodio podría parecer un intento de este sector para obtener una revancha en lo que ellos consideran como una especie de injusticia o agravio: que el único cuerpo del Sistema Solar que podría ser un planeta descubierto por un norteamericano, en realidad nunca lo ha sido.

Enlaces de interés:

Estados Unidos conquista Haumea, por Alfredo Pascual, en ABC.es
Nota de prensa de la UAI sobre el nombre de Haumea
(en inglés)
Los planetas enanos y sus sistemas
(en inglés)
Podemos también seguir este agrio y amargo debate en la página web de Michael Brown (en inglés): Mike Brown’s Planets
Seguimiento electrónico del descubrimiento de 2003 EL61
(en la página del Caltech, en inglés)
“The Case for Pluto, 6 de septiembre de 2006” (En inglés, por Robert Naeye, ahora Editor Jefe de Sky and Telescope, con respecto a las reacciones de un sector de los científicos de los EEUU).

 

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December 26th, 2008

Los datos que proporcionó la sonda Deep Impact, que lanzó un proyectil contra el cometa 9P/Tempel 1 hace más de tres años, ofrecen datos que podrían explicar por qué determinados cometas protagonizan estallidos como el del cometa 17/P Holmes en 2007.

Fuente: Sky and Telescope.

La sonda Deep Impact lanzó una bala de cobre de 400 kg sobre el núcleo del cometa 9P/Tempel 1 en 2005, con el fin de estudiar su composición y estructura. Como consecuencia del impacto, surgió un gigantesco penacho de polvo y vapor de agua.

Se estima que el impacto liberó unas 200.000 toneladas de material, aproximadamente 100 veces más de lo que se esperaba por los cálculos. Esto implica que el núcleo del Tempel 1 es menos consistente y más poroso, y que se mantiene unido sólamente por la gravedad y no por las fuerzas de cohesión de su material.

Es más, el impacto podría haber penetrado hasta una capa de agua congelada de hielo no cristalino. Este tipo de hielo es lo que los teóricos esperan encontrar en los cometas que se agregaron a temperaturas de menos de -125º C. El hielo amorfo se convierte rápidamente en hielo cristalino cuando se expone al espacio, proceso que libera una gran cantidad de calor al espacio en el proceso. Este tipo de reacción en cadena podría suponer la clave de los dramáticos estallidos que determinados cometas llegan a protagonizar, como el cometa Holmes (cuyo último estallido fue descubierto por el aficionado J. A. Henríquez) y el McNaught hicieron en 2007.

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July 22nd, 2008

 

La Unión Astronómica Internacional (UAI) ha dado el nombre de Makemake al más nuevo miembro de la familia de los planetas enanos. El objeto, anteriormente conocido como 2005 FY9 – recibe su nombre del creador polinesio de la Humanidad, dios también de la fertilidad.

Traducido por ElSegundoLuz de la nota de prensa original de la Unión Astronómica Internacional.

Los miembros del Comité de Nomenclatura de Cuerpos Pequeños del Sistema Solar (CSBN) y el Grupo de Trabajo de Nomenclatura del Sistema Solar de la Unión Astronómica Internacional (WGPSN) han decidido dar el nombre de Makemake al nuevo miembro de la familia de plutoides, y lo han clasificado como el cuarto planeta enano de nuestro Sistema Solar, y el tercer plutoide.

Makemake es uno de los mayores objetos conocidos en el Sistema Solar Exterior, y es ligeramente más pequeño y de brillo más débil que Plutón, su compañero plutoide. El planeta enano es de color rojizo y los astrónomos creen que su superficie está cubierta por una capa de metano.

Al igual que otros plutoides, Makemake se localiza en una región más allá de Neptuno que está poblada por pequeños cuerpos del Sistema Solar (a menudo referida como la región transneptuniana). El objeto, anteriormente denominado 2005 FY9 (o extraoficialmente “Conejo de Pascua”) se descubrió en 2005 por un equipo del Instituto Tecnológico de California liderado por Mike Brown. Tiene la designación del Centro de Planetas Menores (MPC) 136472. Una vez que se determina bien la órbita de un cuerpo pequeño del Sistema Solar, su designación provisional (2005 FY9 en el caso de Makemake) es suplantada por su designación numérica permanente (136472) en el caso de Makemake.

El descubridor de un objeto del Sistema Solar tiene el privilegio de sugerir un nombre a la UAI, que se encarga de juzgar su conveniencia. Mike Brown dice:”Consideramos la nomenclatura de los objetos del Sistema Solar muy cuidadosamente. La superficie de Makemake está cubierta con grandes cantidades de hielo de metano prácticamente puro, fascinante científicamente, pero en verdad muy difícil de relacionar con la mitología terrestre. De pronto, ví la luz: la isla de Rapa Nui. ¿Por qué no había pensado en ello antes? No estaba muy familiarizado con la mitología de la isla, de modo que le eché un vistazo y descubrí a Makemake, el dios jefe, el creador de la Humanidad, y el dios de la fertilidad. Tengo una tendencia a los dioses de la fertilidad. Eris, Makemake y 2003 EL6 fueron todos descubiertos mientras mi mujer estaba embarazada, entre los 3 y 6 meses, de nuestra hija. Tengo un recuerdo inconfundible de sentir cómo el Universo entero se llenaba de una lluvia de fertilidad y abundancia”. WGPSN y CSBN aceptaron en nombre de Makemake durante la conversaciones, que fueron mantenidas por correo electrónico.

Makemake ocupa un lugar importante en el Sistema Solar porque , junto con Eris y 2003 EL61, era uno de los objetos cuyos descubrimientos llevaron a la UAI a reconsiderar la definición de planeta y a crear un nuevo grupo de planetas enanos. Visualmente es el segundo objeto transneptuniano más brillante, por detrás de Plutón, y es lo bastante brillante como para ser observado con un telescopio de aficionado grande (la magnitud más alta que alcanza es de 16,5). Mike Brown explica que: “la órbita no es particularmente extraña, pero el objeto en sí es grande, probablemente de unos 2/3 del tamaño de Plutón”.

Los otros planetas enanos son Ceres, Plutón y Eris. Sin embargo, Ceres no es un miembro del distintivo grupo de los plutoides porque su órbita es más pequeña que la de Neptuno (Ceres se localiza en el cinturón de asteroides, entre Marte y Júpiter).

La palabra Makemake tiene origen polinesio y es el nombre del creador de la Humanidad y el dios de la Fertilidad en la mitología de la Isla del Pacífico Sur de rapa Nui o Isla de Pascua. Era el dios jefe del culto del hombre-pájaro Tangata Manu y era adorado en la forma de pájaros marinos, que eran su reencarnación. Su símbolo material era un hombre con cabeza de pájaro.

Notas

La UAI es una organización internacional que reune a casi 10.000 distinguidos astrónomos de todas las naciones del mundo. Su misión es promover y salvaguardar la ciencia de la astronomía en todos sus aspectos por medio de la cooperació internacional. La UAI también sirve como la autoridad internacional reconocida para asignar designaciones a los cuerpos celestes y a los rasgos de sus superficies. Fundada en 1919, la UAI es el mayor cuerpo profesional de astrónomos del mundo.

Para una mayor información, por favor contacte con

Dr. Edward L.G. Bowell

Presidente de la III División de la UAI

Lowell Observatory, USA

Tel: +1-928-774-3358

Móvil: +1-520-491-0710

E-mail: elgb @ lowell.edu

Mike Brown

Profesor de Astronomía Planetaria

Instituto Tecnológico de California (Caltec)

Teléfono: +1-626-395-8423

E-mail: mbrown @ caltech.edu

Lars Lindberg Christensen

Oficial de Prensa de la UAI

ESA/Hubble, Garching, Alemania

Teléfono: +49-89-32-00-63-06

Móvil: +49-173-3872-621

E-mail: lars @ eso.org

Enlaces

Información acerca de Plutón y los planetas enanos: http://www.iau.org/public_press/themes/pluto/

Página web de la UAI : http://www.iau.org/

Artículo científico que determina el tamaño de Makemake: http://arxiv.org/abs/astro-ph/0702538v1

 

 

 

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June 12th, 2008

11 de junio de 2008. TUCSON, Arizona- El robot de la NASA Phoenix ha llenado de suelo marciano el primer horno. “Tenemos un horno lleno”, dijo hoy el co-investigador de Phoenix Hill Boynton de la Universidad de Arizona, Tucson. “El llenado del horno llevó 10 segundos: El suelo se movía.”

Fuente:  Página de la NASA de Phoenix

Zanjas en el suelo de Marte por la Phoenix
La Cámara Stereo de la Phoenix tomó esta imagen en Sol 14 (8 de junio de 2008), el decimocuarto día después de su "amartizaje". Muestra dos zanjas escavadas por el Brazo Robótico de la Phoenix. Cédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech/Universidad de Arizona/ Universidad A&M de Texas

Boynton dirije el instrumento Analizador Termal de Gas Evolucionado, o TEGA, en la Phoenix. El instrumento tiene 8 pequeños hornos separados para cocer y oler el suelo para evaluar la cantidad de elementos volátiles, como el agua.

El brazo robótico de Phoenix lanzó parte de una cucharada del suelo apelmazado que había extraído de una zanja llamada “Oso Bebé” (Baby Bear). La muestra de suelo se introdujo en el horno número 4 del experimento TEGA el pasado viernes, 6 de junio, lo que ocurrió 12 días después del aterrizaje.

Una tapa cubre cada uno de los ocho hornos de TEGA. La pantalla sirve para evitar que los pedazos se suelo más grandes atasquen la estrecha entrada de cada horno, de modo que las partículas más pequeñas llenen la cavidad del horno, que no es más ancho que la mina de un lápiz. Cada cuenco del TEGA está equipado con un mecanismo de molinillo que hace vibrar la tapa para ayudar a que entren las pequeñas partículas.

Sólo unas pocas partículas atravesaron la entrada cuando la tapa del horno número 4 estuvo vibrando los días 6, 8 y 9 de junio.

Boynton dijo que el horno podría haberse llenado debido al efecto acumulado de las vibracione, o debido a que se produjeran cambios en las propiedades de cohesión de la muestra de suelo a lo largo de todo el tiempo que pasó encima de la tapa de protección.

”Hay algo muy inusual en este suelo, de un lugar de Marte en el que nuna hemos estado antes”, dijo el Investigador Principal de Phoenix, Meter Smith, de la Universidad de Arizona. “Estamos interesados en aprender que tipo de actividad química o mineral ha provocado que las partículas se hayan apelmazado tanto”.

El equipo de Phoenix ha preparado planes para que la Phoenix realice actividades de rociado de suelo marciano sobre el puerto de entrega del Microscopio Óptico de la nave el 12 de junio, y para que tome más imágenes del panorama en color del entorno. 

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June 1st, 2008
Uno de los primeros cometidos del robot Phoenix , que ha aterrizado esta semana en el planeta rojo, es determinar la salinidad de las muestras que recoja del suelo mediante su brazo robótico. El experimento encargado de esto, el MECA (Microscopy, Electrochemistry, and Conductivity Analyzer o Analizador de Microscopía, Electroquímica y Conductividad) contiene un mini-laboratorio químico con cuatro hornillos del tamaño de una taza de café.
Fuente: Sky and Telescope (Artículo original de Kelly Beatty, publicado el 30 de mayo de 2008)

Ya sabemos que la sal existe en Marte. El rover Spirit encontró pruebas de antiguas fuentes calientes y su gemelo Opportunity identificó sales en las rocas y en los depósitos a lo largo de su camino. Entre tanto, los espectrómentros instalados a bordo de la Mars Odissey y la Mars Express, han encontrado desde la órbita las huellas espectrales de sales a lo ancho de todo el planeta rojo, e incluso algunos meteoritos marcianos contienen sal también.

De modo que, si el agua fluyó en Marte, fue probablemente muy salado. Eso, por sí mismo, no prohibiría la existencia de vida. Los biólogos disponen de una larga lista de entornos en la Tierra que rebosan de organismos halófilos (esto es, que se alimentan de sal). La próxima vez que visite el Gran Lago Salado de Utah o el Mar Muerto en Oriente Próximo, llévese su microscopio.

Paisaje del polo norte de Phoenix
El 27 de mayo de 2008, un “sol” (día marciano) después del aterrizaje, la sonda de la NASA, Phoenix, tomó esta imagen del paisaje mirando al noroeste. El terreno poligonal, también visible desde la órbita, es típico del entorno polar en la Tierra. Pulse aquí para ver una imágen en alta resolución . Crédito: NASA.

Pero hay un punto en el que incluso los organismos más halófilos se rinden. Un trío de científicos ha elaborado un estudio que señala que Marte podría haber sido demasiado salino para que la vida hubiera sobrevivido, e incluso para que llegara a surgir siquiera. Estos resultados, publicados en el semanario Science, muestran que las antiguas salmueras de Marte eran de 10 a 100 veces más salinas que el agua del mar de la Tierra. Y ello sin contar con los sulfatos, que parecen ser el tipo de sales dominantes en Marte.

Para calcular la habitabilidad del suelo de Marte, el investigador de Harvard Nicholas Tosca y sus colegas, asignaron un valor de “actividad del agua” que indica lo apropiada que es una solución para los microorganismos. El H20 puro tiene una capacidad de 1,0, el agua del mar 0,98. Muy pocos halófilos sobreviven por debajo de los 0.85.

En contraste, el equipo de investigadores piensa que las salmueras de la superficie de Marte tuvieron unas “actividades acuáticas” que probablemente estuvieron entre 0,78 y 0,86, hundiéndose hasta 0,5 o 0,6 conforme la evaporación provocaba que las salinas se volvieran más concentradas.

 

La salinidad y la actividad del agua en distintas zonas de Marte
Las salinas que en su día estuvieron presentes en el planeta rojo, fueron mucho más salinas que el agua del mar de nuestros océanos (curva azul), y basándose en pruebas químicas de suelos marcianos en Meridiani Planum hechas por el rover Opportunity (curva roja) y en meteoritos marcianos (curva verde).  Esto implica que la “actividad del agua” de Marte -su capacidad de albergar procesos biológicos- era demasiado baja para mantener organismos.
Science / Nicholas Tosca y otros.

El abundante hielo de agua que se piensa que hay debajo de la Phoenix podría ser relativamente puro, ya que se precipitó desde la atmósfera en forma de nieve o escarcha. Pero aún así podría haber presentes grandes cantidades de sales, formando capas, que se habrían depositado entre el hielo al haber transportado las feroces tormentas de polvo pequeñas partículas hacia los polos. Y los valores de la “actividad acuática” caen en picado con las temperaturas por debajo del punto de congelación.

“Deberemos esperar a ver lo que averigua la Phoenix”, advierte Tosca. “Nuestro artículo sólo dice que es necesario saber determinadas cosas sobre la química de Marte para juzgar su habitabilidad”.

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May 31st, 2008

¿Cómo podemos saber la edad de la Tierra? Finalmente, ha sido el método de la datación radioactiva el que nos ha permitido descubrir que la Tierra comenzó a formarse hace unos 4.500 millones de años. De ello se deduce la edad del Sol en unos 5.000 millones de años y la edad de todo el Sistema Solar. ¿Dónde están las pistas y pruebas definitivas que nos permiten situar el origen de la Tierra a una tan inimaginable distancia temporal?

El método de la datación radioactiva

Se trata de un proceso que nos permite concluir que al menos algunas rocas de la Tierra deben haberse solidificado hace unos 3.500 millones de años, y que los meteoritos que caen a la Tierra desde el espacio interplanetario tienen edades de 4.000 a 4.400 millones de años. Asímismo, las muestras lunares traídas a la Tierra indican edades de un máximo de 3.500 millones de años, de modo que la Luna y la Tierra tienen una antigüedad comparable.

Se puede llegar a conocer la edad de una roca debido a la existencia de determinados núcleos atómicos que son radioactivos por naturaleza y que pueden estar presentes en ella.

La descomposición radioactiva y la vida media

En un núcleo atómico hay dos tipos de partículas: protones y normalmente neutrones. Un elemento químico es un conjunto de átomos que tienen todos el mismo número de protones en su núcleo. Dependiendo del número de neutrones que existan en un núcleo atómico, puede haber distintas configuraciones de los núcleos atómicos de un mismo elemento, algo de lo más común y que les ocurre a la gran mayoría de los elementos químicos. A cada una de estas configuraciones diferentes de partículas en un núcleo atómico se les denomina isótopos. Así, por ejemplo, el hidrógeno, el elemento más sencillo de la naturaleza, tiene tres isótopos, a saber, el hidrógeno (un protón), el deuterio (un protón más un neutrón) y el tritio (un protón más dos neutrones).

Muchos núcleos atómicos tienen una combinación de protones y neutrones que forman una configuración inestable o radiactiva. Estos núcleos  tienden  a  aproximarse a una configuración estable liberando ciertas partículas, denominadas ya desde hace tiempo como partículas alfa y partículas beta.

Una partícula alfa es un núcleo de helio, compuesto por dos protones y dos neutrones. Una partícula beta es un electrón, que se puede absorber o emitir por el núcleo atómico en función de otros mecanismos internos que conducen también a su transformación en otro elemento.

Se define como vida media el tiempo que invierte la mitad de la masa total de una muestra de un isótopo radioactivo en desintegrarse, descomponerse o transfomarse expontaneamente en un núcleo distinto de otro elemento. Un núcleo concreto se puede descomponer en otro emitiendo partículas alfa (núcleos de helio desprovistos de electrones) en lo que se conoce como desintegración alfa, y emitiendo o absorbiendo partículas beta (electrones) en la llamada desintegración beta.

La edad de una roca solidificada se puede determinar por la razón entre el elemento radiactivo madre y el producto de su desintegración en una muestra de esa roca. Concretamente, el isótopo del uranio U238 se descompone en el isótopo del plomo Pb206, emitiendo ocho partículas alfa en el proceso. El isótopo U238 tiene una vida media de 4.500 millones de años, esto es, que al cabo de ese tiempo, la mitad de la masa total conjunta de los isótopos de ese elemento se habrá transformado en Pb206. Si tomamos una roca no porosa, las partículas alfa emitidas por el isótopo de uranio no habrán podido escapar, quedando atrapadas en su interior mientras los átomos se combinan con algunos de los electrones que se liberan mientras la carga nuclear disminuye en la descomposicion alfa.

Midiendo la relación que hay entre el U238 y el Pb206 en el presente dentro de la roca, se puede llegar a estimar la edad de la misma. Evidentemete, debe tomarse en consideración que otras desintegraciones pueden haber tenido lugar simultaneamente. El U235 se desintegra en Pb207, emitiendo siete partículas alfa en una vida media de 700.000 años.El isótopo del torio Th232 se desintegra en Pb208 emitiendo seis partículas alfa en una vida media de 13.900 millones de años. El isótopo del rubidio Rb87 se trasforma en estroncio Sr87 en una vida media de 4.600 millones de años y el potasio K40 en Argón Ar40 en una vida media de 1.250 millones de años. Para obtener una determinación de la edad de una roca más completa, deben tenerse en cuenta varias de estas desintegraciones. Sólo cuando todas las fechas obtenidas coinciden se puede estar seguro del resultado de la datación de una muestra.

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May 2nd, 2008

El Gran Cometa de 1811, que brilló con fuerza en los cielos del hemisferio norte, fue considerado por muchos el signo celeste del advenimiento de la derrota de Napoleón, que llevaba años asolando Europa; sus ejércitos se enfrentaban a las monarquías absolutas en nombre de la Revolución Francesa. El Gran Cometa es mencionado en la novela de Tolstoi “Guerra y Paz”. En España fue también observado y registrado.

Leemos, entre las descripciones de los atropellos que cometieron las tropas de Napoleón en Alcalá de Henares y los avatares de la lucha entre españoles, ingleses y franceses en nuestras tierras, unas emocionadas alusiones a este cometa, el Gran Cometa de 1811 . La obra se llama “Diario de un Patriota Complutense en la Guerra de la Independencia”, y está atribuida con seguridad absoluta al Licenciado D. Juan Domingo Palomar, corregidor que asistía a las juntas del Ayuntamiento de Alcalá y que ayudó en lo que pudo a la ciudad complutense durante el tiempo que ocupó su cargo.

Reproducimos a continuación el texto de Palomar, tal como aparece en la edición facsimil de la Institución de Estudios Complutenses en 1990. Se incluye un corioso Soneto que, según el autor, apareció en el Diario de las Cortes de Cádiz, por entonces centro político de la España libre, y donde fue promulgada en marzo de 1812 la primera Constitución de nuestro pais.

 

El Gran Cometa de 1811
El Gran Cometa de 1811 tal y como apareció dibujado en la Astronomía Popular de Camilo Flammarion

 

 

“Estamos viendo en el cielo todo este mes de octubre un hermoso cometa en el cielo que aparece al anochecer cerca del carro del Norte, y cuanto más desaparece la luz natural, tanto más luminoso y resplandeciente se mira el cometa. Hace á la vista natural tanto bulto como la luna llena, y tiene una cola como de cuatro varas, muy ancha y como si fuese una cabellera. Dicen que permanece toda la noche y cada hora más hermoso: la cola mira al Oriente, y cuando se oculta es caminando hacia el norte. Á todos no stiene atónitos: todos le consideran con alegría, y algunos interpretan que es la señal de la libertad de la Nación, oprimida por los ejércitos de Napoleón. Empezó á mostrarse á nuestra vista por Agosto.”

[…]

En este mes de noviembre ha continuado el cometa de que se ha hablado antes, presentándose en nuestro horizonte algo que disminuía la cabellera y al parecer al go más retirado que antes. En el Diario de Cortes del lunes 23 de Septiembre, en Cádiz, se halla un soneto que dice así:

Ese cometa ó globo transparente
que hacia el ártico polo se presenta,
cual precursor benigno nos alienta
anunciando victorias felizmente.

Las ráfagas que exhala hacia el Oriente
ramas de olivas son que nos presenta,
trofeos de una guerra tan sangrienta
y corona marcial de nuestra gente.

La unión de los reflejos á una parte
nos da á entender que unamos nuestros bríos
todos á punto, resplandezca el arte.

¡Ea! Españoles, unid los albedríos,
y si honor nos anuncia en la campaña,
haya unión y lealtad, y ¡viva España!

Se supone que este soneto se formó bajo la protesta de que no se crea sea el cometa signo de sucesos ó revoluciones políticas.”

El Gran Cometa de 1811 (1811 I)

Fue un cometa muy brillante, que alcanzó la magnitud cero. Con este dato sabemos que hoy en día habría sido visible a simple vista desde cualquier gran ciudad del mundo, aunque, eso sí, pasaría completamente inadvertido como ocurrió recientemente con el cometa Holmes, que experimentó un impresionante estallido que permitió su observación desde ciudades con tanta contaminación lumínica como Madrid. La cola de este cometa se extendió, en su mejor momento, 60 grados en el cielo.

Fue descubuierto por Honoré Flaugergue a finales de marzo de 1811. Se estima que su periodo es de poco más de 3.000 años, por lo que no lo observaremos en la Tierra hasta cerca del año 5.000. Se calcula que debe de tener un núcleo de unos 40 o 50 kilómetros de diámetro. Mantuvo el récord de cometa observado a simple vista durante más tiempo hasta la llegada del cometa Hale-Bopp en la década de los 90 del siglo XX.

Debido a la gran inclinación de su órbita, el cometa fue observado, cuando pasaba por el perihelio, en la zona norte del cielo, otra caracterísitica que permite asemejarlo al cometa Hale-Bopp . Tanto su órbita como las posiciones relativas del cometa y de la Tierra fueron muy similares.

Estos datos son los “elementos orbitales” del cometa:

Mínima distancia perihélica: 1.035412
Excentricidad de la órbita: 0.995125
Inclinación de la órbita: 106.9342
Argumento del perihelio: 143.0494
Longitud del nodo ascendente: 65.4096
Paso por el perihelio: 1811.09128

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April 28th, 2008

Publicado dentro de la colección para niños y jóvenes “Esa Horrible Ciencia”.

Autor:

Kjartan Poskitt nació en York, Inglaterra, en 1956. Además de por sus libros de matemáticas y de ciencias para niños, Poskitt es famoso por presentar programas divulgativos en televisión, todos ellos siempre en un tono especialmente divertido, pensado para hacer desaparecer cualquier prejuicio hacia el aprendizaje que sus lectores y televidentes pudieran padecer.

 

Esa Inmensa Galaxia

 

Ficha:

Libro de bolsillo ilustrado publicado por primera vez en el Reino Unido en 1997 por Scholastic Books . En España ha sido editado por Editorial Molino en 1998 y por RBA Editores en 2006.

Ilustrado por Daniel Postgate con infinidad de chistes gráficos.

Los textos de Poskitt, que se podría decir que rayan la locura, buscan siempre el lado más imaginativo de la astronomía. Las explicaciones van desde la astronomía de posición hasta la cosmología y los agujeros negros, deteniéndose especialmente en la estructura del Sistema Solar y de los cuerpos que lo componen. La edición que se ha consultado, la de 2006, no aparece actualizada con respecto a la no inclusión de Plutón en la lista de planetas, lo cuál afecta, lógicamente, sólo a una pequeña parte del texto.

 

Esa Inmensa Galaxia interior

 

Publicado en Libros, Libros en castellano | Comments Off on Esa Inmensa Galaxia (Kjartan Poskitt)
April 26th, 2008

Quizá el mejor atlas de la Luna para el astrónomo aficionado a la selenografía.

Autor

Antonín Rükl. Nacido en 1932 en Cáslav (Chequia), graduado en la Universidad Técnica de Chequia, ingresó en 1956 en el Departamento de Astronomía del Instituto Geodésico de Praga. Se unió al planetario de esta ciudad en 1960 del que llegó a ser director. Se retiró en 1999.

 

Atlas of the Moon

 

 

Ficha

ISBN: 0-913135-17-8
Copyright  de 1990

El lado visible de la Luna se divide en 76 cartas, más ocho extras para las zonas de libración y un mapa general de ambos  hemisferios de la Luna y las dos zonas polares. Todas la cartas están dibujadas por el propio Rükl, basándose en fotografías de la Luna recopiladas durante años. Se completa con la nomenclatura de la Unión Astronómica Internacional e información sobre astronomía de posición, más información acerca del origen y evolución de la Luna, así como un listado de todas las misiones que han visitado la Luna, tripuladas o no, hasta la fecha de la publicación del atlas.

Junto a cada una de las cartas se detalla información sobre las características técnicas de los accidentes lunares, junto a una breve reseña explicativa acerca del nombre que la UAI le ha dado a cada accidente, ya sea la biografía de un personaje histórico o un accidente geográfico de la Tierra.

 

Un mapa de la Luna

 

 

 

Publicado en Libros, Libros no traducidos al castellano | Comments Off on Atlas of the Moon (Antonín Rükl)
April 16th, 2008

LUNAR 100, “Los 100 de la Luna”. Selección de accidentes y rasgos lunares creada por el planetólogo Charles A. Wood. Se trata de las formaciones y rasgos que se han considerado más interesantes, y que los astrónomos aficionados observan con gran interés. Los astrofotógrafos compiten por ver quien realiza las mejores fotografías de cada uno de ellos.

Sky and Telescope magazine.

¿Qué son los Lunar 100?

Se trata de un listado de rasgos lunares recopilados por el planetólogo Charles A. Wood basándose en su interés científico. Sirven como una gran guía a la historia de la formación de la Luna. La revista Sky and Telescope publica todos los meses un artículo escrito por este científico discutiendo interesantes peculiaridades de la Luna, describiendo los rasgos de su catálogo y situándolos en un contexto de entorno y formación.

Pueden compararse, salvando las distancias, a los 109 objetos difusos del catálogo de Messier, recopilados por el director del Observatorio de Paris hace más de 200 años para evitar su confusión con los cometas que pudieran aparecer en el cielo. Un moderno catálogo de objeto difusos es el catálogo Caldwell.

Listado completo de los “Lunar 100”

En la primer columna aparece el número “L”, esto es, el número de catálogo que Wood les ha asignado. La segunda columna muestra  el nombre de la formación, que puede ser un simple cráter, una gran cuenca de impacto, un volcán, un abismo, etc. La tercera columna indica el por qué de su importancia e interés. La siguiente columna muestra cómo se ha denominado a ese accidente en el Virtual Moon Atlas, un software gratuito y disponible en español, con el que podemos explorar la Luna. Cuando el accidente no está en el índice de este atlas, se indica cuál es el accidente más cercano. Después aparecen, en sendas columnas separadas, las coordenadas de latitud y longitud lunares. A continuación el diámetro y, por último, el número de carta o mapa del Atlas of the Moon creado por Antonín Rükl, quien ha sido director del planetario de Praga. Se trata de uno de los mejores atlas de la Luna para los astrónomos aficionados, si no el mejor.

L Nombre de la formación Explicación Nomenclatura
en el VMA
Lat. (°) Long. (°) Diam. (km) Carta de Rükl
1 La Luna Gran satélite 3,476
2 Luz cenicienta Luz del Sol doblemente reflejada
3 Dicotomía entre los mares y las tierras altas Dos materiales de distinta composición
4 Apeninos Borde de la cuenca de Imbrium Montes Apenninus 18.9N 3.7W 70 22
5 Copernico Arquetipo de los grandes cráteres complejos Copernicus 9.7N 20.1W 93 31
6 Tycho Gran cráter con rayos de material fundido Tycho 43.4S 11.1W 85 64
7 Abismo de Altai Borde de la cuenca de Nectaris Rupes Altai 24.3S 22.6E 425 57
8 Theophilus, Cyrillus, Catharina Secuencia de cráteres que ilustra distintos estados de degradación Teophilus, Cyrillus, Catharina 13.2S 24.0E 46, 57
9 Clavius Carencia de rasgos de cuenca a pesar de su tamaño Clavius 58.8S 14.1W 225 72
10 Mare Crisium Mar contenido en una gran cuenca circular Mare Crisium 18.0N 59.0E 540 26, 27,
37, 38
11 Aristarco Cráter muy brillante con bandas oscuras en sus paredes Aristarchus 23.7N 47.4W 40 18
12 Proclus Rayos oblicuos de impacto Proclus 16.1N 46.8E 28 26
13 Gassendi Cráter con el suelo fracturado Gassendi 17.6S 40.1W 101 52
14 Sinus Iridum Cráter muy grande que carece de uno de sus bordes Sinus Iridum 45.0N 32.0W 260 10
15 Rupes Recta El mejor ejemplo de falla lunar Rupes Recta 21.8S 7.8W 110 54
16 Petavius Cráter con el fondo elevado y fracturado petavius 25.1S 60.4E 177 59
17 Vallis Schroeter Rima sinuosa gigante Vallis Schroter 26.2N 50.8W 168 18
18 Bordes oscuros del Mare Serenitatis Distintas zonas del mar con diferente composición Mare Serenitatis 17.8N 23.0E N/A 24
19 Vallis Alpes Graben lunar Vallis Alpes 49.0N 3.0E 165 4
20 Posidonius Cráter con el fondo fracturado Posidonius 31.8N 29.9E 95 14
21 Fracastorius Cráter con el fondo hundido y fracturado Fracastorius 21.5S 33.2E 124 58
22 Meseta de Aristarco Misteriosa región elevada bajo un manto piroclástico Aristarchus 26.0N 51.0W 150 18
23 Pico Fragmento aislado del anillo de Imbrium Mons Pico 45.7N 8.9W 25 11
24 Rima Hyginus Rima en parte formada por fosas de hundimiento carentes de bordes Rima Hyginus 7.4N 7.8E 220 34
25 Messier y Messier A Par de impactos de rebote oblicuos Messier 1.9S 47.6E 11 48
26 Mare Frigoris Mar arqueado de origen incierto Mare Frigoris 56.0N 1.4E 1600 2-6
27 Arquímedes Gran cráter que carece de pico central Archimedes 29.7N 4.0W 83 12, 22
28 Hipparchus Primer cráter dibujado en solitario Hipparchus 5.5S 4.8E 150 44, 45
29 Rima Ariadaeus Largo graben lineal Rima Ariadaeus 6.4N 14.0E 250 34
30 Schiller Posible impacto oblicuo Schiller 51.9S 39.0W 180 71
31 Taruntius Cráter joven de suelo fracturado Taruntius 5.6N 46.5E 56 37
32 Arago Alfa y Beta Edificios volcánicos Arago Alpha, Arago Beta 6.2N 21.4E 26 35
33 Cresta Serpentina Segmento del anillo interior de una cuenca Dorsa Smirnov (?) 27.3N 25.3E 155 24
34 Lacus Mortis Cráter extraño con rimae y cresta Lacus Mortis 45.0N 27.2E 152 14
35 Rimae Triesnecker Rimae Rimae Triesnecker 4.3N 4.6E 215 33
36 Cuenca de Grimaldi Pequeña cuenca de borde doble Grimaldi 5.5S 68.3W 440 39
37 Bailly Cuenca apenas discernible Bailly 66.5S 69.1W 303 71
38 Sabine y Ritter Posibles impactos gemelos Sabin, Ritter 1.7N 19.7E 30 35
39 Schickard Suelo de un cráter con rayos de eyecta de la cuenca Orientale Schickard 44.3S 55.3W 227 62
40 Rima Janssen Raro ejemplo de rima en las tierras altas Rimae Janssen 45.4S 39.3E 190 67, 68
41 Rayo de Bessel Rayo de origen incierto cercano a Bessel Bessel 21.8N 17.9E N/A 24
42 Colinas de Marius Complejo de edificios volcánicos y colinas Marius 12.5N 54.0W 125 28, 29
43 Wargentin Un cráter lleno de lava o eyecta hasta el borde Wargentin 49.6S 60.2W 84 70
44 Mersenius Fondo elevado marcado con cráteres secundarios Mersenius 21.5S 49.2W 84 51
45 Maurolycus Region de craterización saturada Maurolycus 42.0S 14.0E 114 66
46 Pico central en Regiomontanus Posible pico volcánico Regiomontanus 28.0S 0.6W 124 55
47 Manchas oscuras en Alphonsus Erupciones de halo oscuro sobre el suelo del cráter Alphonsus 13.7S 3.2W 119 44
48 Región de Cauchy Falla, rimae y cúpulas Cauchy, Rima Cauchy, Rupes Cauchy 10.5N 38.0E 130 36
49 Gruithuisen Delta y Gamma Edificios volcánicos de lavas viscosas Mons Gruithuisen Delta, Mons Gruithuisen Gamma 36.3N 40.0W 20 9
50 Llanuras de Cayley Suaves y luminosas planicies de origen incierto Cailey 4.0N 15.1E 14 34
51 Cadena de cráteres de Davy Resultados del impacto de fragmentos cometarios Catena Davy 11.1S 6.6W 50 43
52 Crüger Posible caldera volcánica Cruger 16.7S 66.8W 45 50
53 Lamont Posible cuenca enterrada Lamont 4.4N 23.7E 106 35
54 Rimae Hippalus Rimae concéntricos a la cuenca de Humorum Rimae Hippalus 24.5S 29.0W 240 52, 53
55 Baco Crater de suelo inusualmente llano, rodeado de planícies Baco 51.0S 19.1E 69 74
56 Cuenca Australe Una antigua cuenca parcialmente inundada Mare Australe 49.8S 84.5E 880 76
57 Reiner Gamma Llamativo remolino y anomalía magnética Reiner Gamma 7.7N 59.2W 70 28
58 Vallis Rheita Cuenca de cráteres secundarios en cadena Vallis Reitha 42.5S 51.5E 445 68
59 Cuenca de Schiller-Zucchius Cuenca gravemente degrada que ha sido ignorada Entre Schiller y Zucchius 56.0S 45.0W 335 70, 71
60 Kies Pi Edificio volcánico Domes Kies Pi 26.9S 24.2W 45 53
61 Mösting A Cráter simple cercano al centro del lado cercano de la Luna Mosting 3.2S 5.2W 13 43
62 Rümker Gran edificio volcánico Mons Rumker 40.8N 58.1W 70 8
63 Estructura radial de Imbrium Boscovich, Julius Caesar y sus alrededores cubiertos de eyecta Boscovich,Julius Caesar 11.0N 12.0E 34
64 Descartes Lugar de aterrizaje del Apolo 16; región de supuesto volcanismo de las tierras altas Descartes 11.7S 15.7E 48 45
65 Domos de Hortensius Campo de domos al norte de Hortensius Hortensius Omega 7.6N 27.9W 10 30
66 Rima Hadley Canal de lava cercano al lugar de alunizaje del Apolo 15 Rima Hadley 25.0N 3.0E 22
67 Formación Fra Mauro Eyecta de Imbrium. Lugar de alunizaje del Apolo 14 Fra Mauro 42
68 Flamsteed P Propuesta de joven cráter volcánico y lugar de alunizaje del Surveyor 1 Junto a Flamsteed 3.0S 44.0W 112 40
69 Cráteres secundarios de Copernico Rayos y pequeños cráteres cercanos a Pytheas Cerca de Pytheas 19.6N 19.1W 4 20
70 Mare Humboldtianum Cuenca de impacto de varios anillos Mare Humboldtianum 57.0N 80.0E 650 7
71 Manto oscuro de Sulpicius Gallus Erupciones de ceniza al oeste del cráter Sulpicius Gallus 19.6N 11.6E 12 23
72 Cráteres de halo oscuro de Atlas Cavidades explosivas volcánicas en el suelo de Atlas Atlas 46.7N 44.4E 87 15
73 Cuenca de Smythii Cuenca de bordes escarpados y mar de observación difícil Mare Smythii 2.0S 87.0E 740 38, 49
74 Coppernichus H Cráter de impacto de halo oscuro Cerca de Copernicus 6.9N 18.3W 5 31
75 Ptolemaeus B Depresión llana en el fondo de Ptolomeo Cerca de Ammonius 8.0S 0.8W 16 44
76 W. Bond Cráter grande degradado por la eyecta de Imbrium W Bond 65.3N 3.7E 158 4
77 Rimae Sirsalis Rimae radiales procedentes de la cuenca de Procellarum Rimae Sirsalis 15.7S 61.7W 425 39, 50
78 Lambert R Cráter “fantasma” enterrado Cerca de Lambert 23.8N 20.6W 54 20
79 Sinus Aestuum Manto oscuro de depósitos volcánicos en la región este Sinus Aestuum 12.0N 3.5W 90 33
80 Cuenca de Orientale La cuenca grande de impacto más joven Mare Orientale 19.0S 95.0W 930 50
81 Hesiodus A Cráter concéntrico Cerca de Hesiodus 30.1S 17.0W 15 54
82 Linneo Pequeño cráter que llegó a pensarse que había desaparecido Linne 27.7N 11.8E 2.4 23
83 Pequeños cráteres de Platón Agujeros de cráteres en el límite de resolución Plato 51.6N 9.4W 101 3, 4
84 Pitatus Cráter con rimae concéntricos Pitatus 29.8S 13.5W 97 54
85 Rayos de Langrenus Sistema de rayos de edad avanzada Langrenus 8.9S 60.9E 132 49
86 Prinz Rilles Rimae cercanos al cráter Prinz Rimae Prinz 27.0N 43.0W 46 19
87 Humboldt Cráter con picos centrales y manchas oscuras Humboldt 27.0S 80.9E 207 60
88 Peary Cráter polar de observación complicada Peary 88.6N 33.0E 74 4, II
89 Domo de Valentine Edificio volcánico Cerca de Linne 30.5N 10.1E 30 13
90 Armstrong, Aldrin y Collins Pequeños cráteres cercanos al lugar de alunizaje del Apolo 11 Armstrong, Aldrin, Collins 1.3N 23.7E 3 35
91 Rimae de Gasparis Área de abundante rimae Rimae de Gasparis 25.9S 50.7W 30 51
92 Vallis Gylden Parte de la escultura radial de Imbrium Cerca de Gylden 5.1S 0.7E 47 44
93 Rayos de Dionysius Rayos raros e inusuales Dionysus 2.8N 17.3E 18 35
94 Drygalski Gran cráter de la región polar sur Drygalski 79.3S 84.9W 162 72, VI
95 Cuenca de Procellarum ¿La mayor cuenca de la Luna? Parte de Oceanus Prodellarum 23.0N 15.0W 3200
96 Montañas Leibnitz Borde de la cuenca del Polo Sur-Aitken Cerca de Malapert 85.0S 30.0E 73, V
97 Vallis Inghirami Eyecta de la cuenca de Orientale Vallis Inghirami 44.0S 73.0W 140 61
98 Flujos de lava de Imbrium Estribaciones exteriores del flujo de lava del Mare Imbrium Cerca de Carlini 32.8N 22.0W 10
99 Ina Jóven caldera volcánica que forma una “D” Cerca de Lacus Felicitatis 18.6N 5.3E 3 22
100 Remolinos del Mare Marginis Posibles depósitos magnéticos Cerca de Al Biruni 18.5N 88.0E 27, III

Los “Lunar 100” en Internet

Aficionados de todo el mundo pugnan por fotografiar todos los “L” del listado de Wood. Podemos comenzar a navegar desde este enlace:

Lunar 100 de AstroSpider

La nomenclatura del Virtual Moon Atlas se ha obtenido en:

Shoestring Astronomy

Agradecimientos

Especialmente a Arbacia, del Foro de la Asociación Astronómica Marteña Hubble.

 

 

 

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