Anoche participé en una polémica de Twitter con Daniel Marín (@eurekablog), que lleva el excelente blog de exploración espacial Eureka Blog. Todo comenzó a raíz de esta entrada en el mismo.

Me ha animado a escribir una mi amigo J. C. Bayonas, (@2qblog) que es profesor de la ESO y también divulgador, porque me ha resultado muy curioso que esta pequeña discusión desemboque en los problemas cotidianos de una clase de 1º de la ESO. Esta es la entrada que ha publicado en su blog Bitácora de un profesor de ciencias.

Lo que he sacado en claro, y que no me esperaba, es que hay aún numerosas publicaciones científicas que llaman a Ceres planeta enano y asteroide, ambas en el mismo artículo. Esto es, bajo mi punto de vista, además de anacrónico, erróneo. Supongo que la tendencia irá cambiado con los años, sobre todo si los criterios de clasificación para los cuerpos del sistema solar se mantienen en la línea actual, que espero que sí. Al final de este texto lo relacionaré con otro caso similar, el de las galaxias, con el que quienes ya no somos tan jóvenes estaremos familiarizados.

Pero voy a tratar de hablar de criterios de clasificación. En astrofísica se hace necesario clasificar los objetos de estudio, igual que en cualquier otra rama de la ciencia. Nuestro Sistema Solar contiene una estrella, 8 planetas, quizá 9 si se descubre uno nuevo más allá de Plutón, probablemente cientos de planetas enanos, cientos de miles de asteroides, quizá miles de millones de cometas, innumerables partículas de polvo interplanetario… ¿Cómo se clasifica todo esto?

Iremos de mayor a menor masa. En astrofísica suele hablarse más de masa que de tamaño. Nadie duda de que el Sol es una estrella. Emite luz propia y domina gravitacionalmente todo el Sistema Solar porque su masa es descomunal comparada con la del resto de cuerpos que lo componen.

Recientemente se hizo necesario establecer una definición de qué es un planeta, porque había que diferenciar entre los planetas y otros cuerpos que se han ido descubriendo gracias a los mejores instrumentos de observación, disponibles actualmente. Estos nuevos cuerpos parecen planetas porque son casi esféricos, pero no han terminado de limpiar su órbita de otros cuerpos que se desplazan por sus inmediaciones. Por este último motivo se parecen a los asteroides, pero se ha decidido clasificarlos como planetas enanos. En definitiva, ha mejorado la información disponible y ha habido que establecer unos criterios de clasificación nuevos, más modernos. Y estos criterios no son subjetivos, sino que siguen parámetros objetivos medibles mediante los instrumentos astronómicos.

La definición de planeta ha sido muy criticada desde EE. UU. porque se ha retirado a Plutón de la categoría de planeta, algo que ha herido el orgullo patrio de muchos ciudadanos y astrónomos estadounidenses. Es cierto que hay un criterio de clasificación matemático que relaciona la masa de un cuerpo con la masa de todo lo que se mueve en las inmediaciones de su órbita, y Plutón no llega, ni de lejos, al nivel del planeta más pequeño actualmente, Mercurio. Por eso no se le puede considerar planeta, por mucho que su superficie muestre procesos geológicos de gran belleza.

Luego está el caso de los asteroides. Son tan pequeños, tienen tan poca masa, que son amorfos. No llegan a la categoría de planeta enano porque no cumplen con el criterio de clasificación de estos. La gravedad de los cuerpos celestes hace que tiendan a ser esféricos, pero si no llegan a un mínimo, se quedan en eso, en cacahuetes o patatas espaciales. Esta denominación hace reír mucho a los niños, por cierto, por lo que me encanta emplearla en mi trabajo de comunicador.

Ceres es enorme comparado con casi todos los demás asteroides, que lo tienen rodeado impidiéndole dominar su órbita. Pero tiene una gran masa que le permite, por su gravedad, ser claramente esférico. Por eso no puede ser un asteroide y entra en la categoría de planeta enano, como Plutón, aunque se encuentre en una zona completamente diferente del sistema solar. Es un criterio de clasificación objetivo, que tiene que ver con su masa y con la gravedad que es capaz de ejercer sobre si mismo.

Después, más pequeñas que los asteroides, están las partículas de polvo interplanetario, observables desde lugares apartados de la contaminación lumínica como luz zodiacal u, otras veces, como estrellas fugaces, cuando se precipitan a gran velocidad sobre la atmósfera, destruyéndose y emitiendo una llamativa luz.

Como me recordó ayer mi esposa, M31, la Gran Galaxia de Andrómeda, se llamaba hasta hace 80 años Nebulosa de Andrómeda. Cambiaron los criterios de clasificación, gracias a los telescopios más modernos de la época, porque se descubrió que era otro universo isla, o galaxia, muy alejada de la nuestra. Pero aquellos lectores de mi edad (tengo 43 años) recordarán los libros de su infancia en los que Andrómeda aún aparecía como “nebulosa”, a pesar de que todos sabían, desde finales del primer tercio del siglo XX, que es una galaxia en toda regla y, de hecho, más grande que nuestra Vía Láctea.

Por ello considero incorrecto llamar asteroide a Ceres. Y, además, anacrónico.

¿Cómo debería decirse, para respetar los criterios de clasificación astrofísicos? El planeta enano Ceres, o bien, el mayor cuerpo del cinturón de asteroides. De hecho es así como ya aparece en una gran cantidad de publicaciones.

Asistimos a un gran momento en la historia de la ciencia y del estudio del sistema solar.

Gracias por suscitar este interesante debate y por haberlo seguido en Twitter.

Jorge A. Vázquez

Enlaces recomendados

¿Es Ceres un asteroide?
Dúplica de Daniel Marín en su propio blog.

Unión Astronomica Internacional
UAI

El cuarto planeta enano recibe el nombre de Makemake
ElSegundoLuz

El Quinto Planeta Enano: ¿Ataecina o Haumea?
La disputa por el descubrimiento del quinto planeta enano, que protagonizó también Michael Brown. ElSegundoLuz

50 Planetas Enanos a la Espera.
Reflexiones tras una corta conversación con Michael Brown, quizá el mayor de experto en planetas enanos.

Esta entrada fue publicada el Thursday, March 24th, 2016 at 13:14 y se encuentra archivada en la categoría de Planetas enanos, Sistema solar. Puedes seguir los comentarios a esta entrada por medio de RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

One Response to “Ceres no es un asteroide”

¿Es Ceres un asteroide? | Astronomía | Eureka dice:

[…] que importa a mucha gente. El compañero @elsegundoluz ha resumido su punto de vista en esta entrada de su blog, a la que podemos añadir la contribución de @2qblog en su bitácora. […]

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