| El Quinto Planeta Enano: ¿Ataecina o Haumea? |
| viernes, 26 de diciembre de 2008 | |
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Pablo Santos, miembro del equipo descubridor que dirige José Luis Ortiz, cuenta en Infoastro la historia de lo que ha sido para él una auténtica pesadilla: descubrir un objeto transneptuniano. En El Segundo Luz hemos publicado un pequeño resumen comentado.
ACTUALIZACIÓN: La posición de Michael Brown. Fuente: Infoastro y otras. ¿Cómo es 2003 EL61?Es un objeto transneptuniano (esto es, que se encuentra más alejado del Sol que Neptuno) de quizá unos 1600 km. Recorre una lejana y excéntrica órbita que lo lleva desde las 35 Unidades Astronómicas (UA) hasta las 51 UA, por lo que se acerca al Sol más que el mismo Plutón, cuyo perihelio está a sólo 35 UA. Su período de rotación es de sólo 4 horas, por lo que su forma es muy oblonga. Según los datos espectrales recogidos en el Observatorio de Roque de los Muchachos, estaría cubierto principalmente de hielo de agua. (Fuente: Wikipedia )
![]() Un vistazo a los principales objetos transneptunianos (Wikipedia). Entre ellos se encuentra Haumea, el cuerpo en litigio. El descubrimientoEn julio de 2005, Pablo Santos, mientras examinaba imágenes tomadas por Francisco J. Aceituno en marzo de 2003, descubrió un objeto de magnitud 17,5 que aparentaba encontrarse más allá de la órbita de Neptuno. Con ese brillo podría ser, en función de su distancia a la Tierra, incluso más grande que el propio Plutón, por entonces aún considerado planeta. Imágenes en las que se descubrió 2003 EL6 (pulse para ver la animación) La confirmaciónAntes de enviar el informe del objeto al MPC (Minor Planet Center) debían asegurarse de su observación, y consultando Internet encontraron que Michael Brown (descubridor a la postre de Eris y Makemake) estaba a punto de anunciar el descubrimiento de un importante objeto transneptuniano. Pensando que podría tratarse del mismo cuerpo, profundizaron en su búsqueda y vieron que el propio Michael Brown había rastreado varios campos del cielo en busca de objetos de ese tipo, aunque Ortiz y su equipo no llegaron a ninguna conclusión con ello. Sólo después de consultar más datos del MPC, y siempre basándose en sus observaciones de marzo de 2003 (realizadas por Aceituno), decidieron finalmente enviar el informe preceptivo al MPC, siendo efectivamente los primeros en haber informado de la observación de este objeto. Eso sí, no antes de consultar con el Observatorio Astronómico de Mallorca, en el que Reinner Stoss, haciendo un impresionante trabajo de recuperación de observaciones antiguas, llegó a localizar el objeto en placas del Observatorio de Monte Palomar de 1955. El MPC recibió, lógicamente, todos estos datos a los que aquí se hace referencia y asignó el descubrimiento de 2003 EL61 al Observatorio de Sierra Nevada, aunque sin mencionar ni a Ortiz, director del grupo, ni al propio Santos, su descubridor, ni a Aceituno, el autor de las primeras observaciones. Los problemasMichael Brown, que en un principio los felicitó por su descubrimiento, cambió de actitud al comprobar que él mismo había hecho ya observaciones de este objeto y especialmente cuando vió que el equipo de Sierra Nevada había consultado por Internet sus planes de observación, públicos, por cierto. Según el propio Santos: "Debido a nuestro anuncio, Brown se vió obligado a reportar precipitadamente al MPC otros dos transneptunianos gigantes que había descubierto hacía tiempo y que estaba ocultando a la comunidad científica." El derecho, no ejercido, de nomenclaturaA pesar de todo, el equipo de Ortiz fue reconocido como descubridor del objeto. Por ello fue que, en septiembre de 2006, solicitaron que 2003 EL61 recibiera el nombre de la deidad íbera "Ataecina". Sin embargo la UAI designó al cuerpo transneptuniano como "Haumea", el nombre que propuso Michael Brown. Todo resulta muy extraño puesto que Brown no es el descubridor reconocido. Actualización (30 de diciembre): ¿Qué dice Michael Brown?Brown matiene, no obstante, que en las "búsquedas web" hechas a los datos de sus observaciones se incluía la designación de "K40506A", y que esos accesos, los únicos hasta el momento que se habían hecho de esos datos, se produjeron sólo 6 días después de que Brown publicara ese nombre en unos "abstract" (resúmenes) de un encuentro de la Unión Astronómica Americana, que se iba a producir en los próximos meses. El reporte sobre el descubrimiento que nos ocupa se envió desde el mismo ordenador que hizo las búsquedas sólo un día después de hacerlas. Reflexiones variasDespués de explicar todos estos acontecimientos, Pablo Santos finaliza su artículo en un tono inequívocamente amargo: "En definitiva, parece que de nuevo los poderosos se han salido con la suya y, en este caso, ha podido el peso mediático y político (¡ni en astronomía estamos libres de intrigas políticas!). Lo suyo, puestos a ser justos con ambos grupos, habría sido que la UAI velara por enterrar las enemistades y hubieran elegido un nombre neutral para 2003 EL61. Ni Ataecina, ni Haumea. Pero no ha sido así, y con esta decisión, sesgada y claramente manipulada, parece que, como ocurre a menudo, el pez grande se come al chico." Notas personalesNos da la impresión de que si el equipo del Observatorio de Sierra Nevada hubiera sido apoyado por un grupo más fuerte, las cosas habrían transcurrido de otro modo. Sucede a menudo en este gremio que los grupos colegas no se apoyan sino más bien todo lo contrario. Por otro lado se habla incluso de que Brian Marsden, director del MPC, siente favoritismo por Brown y que por eso se escogió su propuesta y no la de los españoles. ACTUALIZACIÓN (30 DE DICIEMBRE) Para conocer la verdad sobre este asunto habría que saber si Santos vió el objeto en las imágenes de su observatorio antes o después de consultar la observación de Brown. Como hemos visto (y puede comprobarse en su blog) ni este mismo puede decirlo. Santos, que reconoce que sí que vió esos datos, manifiesta que no vió nada claro que se tratara del mismo objeto. Lo que sí podría reprocharse es que no indicaron nada sobre esa consulta en su reporte al MPC. En nuestra opinión, y después de leer una gran cantidad de literatura sobre los planetas enanos en diversas publicaciones norteamericanas durante los últimos casi tres años, tanto en Internet como en papel, parece notorio que la decisión de la Unión Astronómica Internacional de sacar a Plutón de la lista de planetas ha creado un enorme malestar en la comunidad astronómica de ese país, o al menos en una parte de ella. Este episodio podría parecer un intento de este sector para obtener una revancha en lo que ellos consideran como una especie de injusticia o agravio: que el único cuerpo del Sistema Solar que podría ser un planeta descubierto por un norteamericano, en realidad nunca lo ha sido. Enlaces de interés:Estados Unidos conquista Haumea, por Alfredo Pascual, en ABC.es
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| Modificado el ( miércoles, 03 de agosto de 2011 ) |