January 12th, 2008

El modelo estándar propone que el 96% del universo está compuesto de materia oscura y de energía oscura. Pero…¿puede eso ser realmente cierto?

Dedicado a Antonio García González.
Con la colaboración de Gema Hebrero Domínguez, astrofísico.

Publicado originalmente el 25 de abril de 2007 en Astroseti.org

Nota: Algunos de los enlaces que aparecen en esta noticia llevan a páginas escritas en idioma inglés.

En el número de abril de 2007 de Sky & Telescope aparece un interesante artículo escrito por Govert Schilling: “Battelfield Galactica: Dark Matter vs. MOND”. En él se pretende explicar el estado actual del enfrentamiento entre el “modelo estándar” y el modelo “MOND” (Dinámica Newtoniana Modificada). El artículo se complementa con una corta reseña de Dan Hooper: “A Particle Physicist’s Perspective on Dark Matter”.

Cuando se mide la velocidad a la que desplaza la materia visible que se observa en los exteriores de las galaxias se comprueba que esa velocidad es más alta de lo que debería ser conforme a la Ley del Inverso del Cuadrado de la Distancia de Newton. O dicho en otras palabras, esa velocidad es tan elevada que esa materia que se encuentra en el exterior de las galaxias debería salir despedida al vacío abandonando la galaxia en la que se encuentra. Conforme a la mayoritariamente aceptada hipótesis del modelo estándar, existe una materia oscura que mantiene unidas gravitatoriamente a todas esas estructuras, siendo esta materia oscura una elusiva forma de materia que no emite luz, pero que interacciona gravitacionalmente con el resto de materia visible del Universo. Lo que sigue no es sino un comentario del referido artículo de Sky and Telescope con algunos añadidos para profundizar en el tema.

La “Dinámica Newtoniana Modificada” (MOND) nació en 1983, cuando Mordehai Milgrom (Instituto Weizmann en Revohot, Israel) publicó un artículo en el que pretendía explicar la rotación de las galaxias, de los cúmulos y de las grandes estructuras del Universo, pero sin recurrir a la materia oscura. MOND parece que está acumulando poco a poco más pruebas observacionales y se está haciendo más fuerte. Sin embargo una apabullante mayoría de físicos y astrónomos acepta y trabaja de acuerdo con el modelo estándar, según el cuál el universo estaría dominado por la materia oscura.

 

Rotación galáctica
Velocidad de las estrellas esperada (A) y observada (B) en función de sus distancias al centro galáctico. Crédito: Wikipedia

Si la gravedad fuera proporcional a la distancia pero no a su cuadrado, las estrellas y el gas del exterior de las galaxias tendrían la misma velocidad orbital que otros objetos que se encontraran más cerca del centro de su respectiva galaxia. Milgrom siempre se ha preguntado por qué la hipotética materia oscura debe estar distribuida exactamente en la misma proporción para que su efecto oculte esa diferencia que se puede explicar mediante una simple ley de fuerzas. El astrónomo Stacy McGaugh (de la Universidad de Maryland) opina en este sentido: “Supongamos que Newton, basándose en su estudio del sistema solar, hubiera formulado una ley del cuadrado de la distancia, dicendo que esa observada ley del inverso del cuadrado es el resultado de una misteriosa y no detectada materia oscura. Eso habría sido claramente menos satisfactorio que la simple adopción de la ley de fuerzas observada.”

Precisamente en las Galaxias de Bajo Brillo Superficial (LSB), en las que los modelos de la materia oscura han encontrado mayores problemas es donde MOND se muestra especialmente efectiva.

TeVes

El reconocido teórico Jacob Bekenstein (Universidad Hebrea de Jerusalem) reforzó la Dinámica Newtoniana Modificada (MOND) con una versión relativista de la misma. Según HongSheng Zhao, (Alianza Física de la Universidad Escocesa de St. Andrews) fue “un desarrollo crucial para que la gente se tomara esto en serio”. La teoría de TeVes o Tensor/Vector/Escalar introduce tres campos diferentes en el espacio tiempo para reemplazar el campo gravitatorio. AstroSETI ya publicó hace algo más de un año una noticia acerca de cómo, resolviendo la ecuación de Einstein, Zhao podía llegar a la conclusión de que la materia oscura no es realmente necesaria para explicar un gran número de fenómenos del Universo, siendo uno de ellos la curva de rotación de las galaxias.

El cúmulo bala

 

Grupo de galaxias 1E 0657-56 visto por Chandra El cúmulo bala (Bullet Cluster), conocido formalmente como 1E0657-56, se encuentra, según su corrimiento al rojo, a unos 4 000 millones de años luz en la constelación de Carina y consiste en dos cúmulos de galaxias en colisión. Crédito: Rayos X: NASA/CXC/CfA/M.Markevitch et al.; Óptico: NASA/STScI; Magellan/U.Arizona/D.Clowe et al.; Mapa de lente gravitatoria: NASA/STScI; ESO WFI; Magellan/U.Arizona/D.Clowe et al.

Desde que fueran presentadas por la NASA determinadas observaciones el 21 de agosto de 2006, se le considera como la prueba más fiable de la existencia de la materia oscura. Los tres componentes del cúmulo, a saber, las estrellas, el gas caliente y la supuesta materia oscura se comportan de modo diferente durante la colisión. Mientras que las estrellas de las galaxias no se ven afectadas gravitatoriamente en exceso por la colisión y pasan a través sin ser afectadas en exceso, el gas caliente (detectado mediante rayos X y que supone la mayor parte de la materia visible del cúmulo) interactúa electromagnéticamente produciendo que su velocidad cambie en mayor medida de cómo lo hacen las estrellas de la galaxia. Por el contrario, la supuesta materia oscura es más fuerte en dos regiones separadas cerca de las galaxias visibles y no colisiona. Esta materia oscura (que aparece en color azul en la imagen superior) se detecta de forma indirecta gracias al efecto de lente gravitatoria que se observa sobre las galaxias de fondo.

Por lo visto debería esperarse que la lente gravitatoria siguiera a la materia conocida, como el gas caliente, por ejemplo. La materia oscura no es frenada por el impacto porque hipotéticamente no interactúa gravitatoriamente ni consigo misma ni con el gas. Por este motivo las dos nubes de materia oscura que aparecen a ambos lados de la imagen se supone que han adelantado al gas durante la colisión de los cúmulos.

MOND no explica este sistema de lentes gravitatorias, al menos en principio, salvo que se presuponga que el neutrino tenga una masa algo más elevada de la que se le supone actualmente. La teoría TeVeS conseguiría de este modo que encajara el problema de la lente gravitatoria del cúmulo bala dentro de MOND

La falsabilidad de MOND

 

 Mordehai Milgrom Mordehai Milgrom, autor del modelo MOND, que pone en duda la existencia de la materia oscura.

Las teorías científicas deben ser falsables. Es decir, que tiene que haber un modo de demostrar mediante la observación que no son ciertas. ¿Cómo se podría descartar MOND?

1.- Si se detectara la materia oscura.

2.- Si mediante una observación se contradijera una predicción sólida de MOND. Por ejemplo, si MOND predijera que hubiera menos materia en los cúmulos de lo que realmente viesen los astrónomos. De hecho MOND predice que los cúmulos de galaxias contienen el doble de materia de la que los astrónomos han detectado, pero que toda esta matería sería materia conocida: podría tratarse de neutrinos, protones, neutrones y electrones. Además el Big Bang predice que el Universo debería tener más materia conocida de la que los astrónomos han detectado. El modelo estándar predice seis veces más materia invisible de la que predice el modelo de MOND y que esa materia debería estar en forma de partículas que nunca han sido detectadas.

Todos los investigadores de MOND están de acuerdo en que el punto más fuerte de la teoría es su gran éxito al explicar y predecir las velocidades orbitales de las galaxias. Zhao dice que “incluso si MOND fuera incorrecta, habría que estudiar su enorme potencial para emitir predicciones”. También opina que es mucho más fácil demostrar que MOND es errónea de lo que lo es la teoría que defiende la materia oscura.

Cúmulos globulares

En ellos no predomina supuestamente la material oscura, por lo que MOND puede encontrar ahí nuevas pruebas. Por medio de unas complicadísimas observaciones de cinco cúmulos globulares, el equipo de Ricardo Scarpa (Observatorio Europeo Austral) ha hallado pruebas de que en las zonas exteriores de algunos cúmulos globulares se puede hablar de un comportamiento compatible con MOND.

En el sistema solar

Teóricos como Bekenstein y Joao Magueijo plantean que existen determinados puntos errantes en nuestro sistema solar donde la gravedad del Sol y la de los planetas se cancelan entre sí y que en pequeñas burbujas en torno a esos puntos sería posible observar los efectos de MOND.

También sobre el sistema solar, la revista Espacio recuerda, en su número de marzo de 2007, la curiosa anomalía que John Anderson (JPL) observó en los datos de seguimiento de radio de las sondas Pioneer, que fueron enviadas al espacio en los años 1970. Se ha detectado un freno en el viaje de estas sondas desde que superaron la distancia de 20 Unidades Astronómicas de la Tierra. Se especula con que este misterioso efecto esté siendo provocado bien por la materia oscura, bien porque la gravedad esté actuando de un modo distinto del esperado.

Próximamente nos acercaremos a este interesante problema, desde la perspectiva de la mecánica cuántica, en la segunda parte de “¿La materia oscura en [serios] problemas?”.

Por Jorge A. Vázquez para
Astroseti.org

 

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January 12th, 2008

Los datos obtenidos por la misión de Astrometría de la Agencia Espacial Europea (ESA), que fueron cuestionados desde el principio, parecen haber sido ajustados por un astrónomo de la Universidad de Cambridge.

Fuente: Sky and Telescope, enero 2008 y otras.

La misión Hipparcos (1989-1993), de la ESA, dedicada a la astrometría, determinó, con una precisión sin precedentes, las distancias de 118000 estrellas. Estos datos fueron publicados en mayo de 1997, y ya desde el principio, muchos astrónomos y astrofísicos los cuestionaron. El problema más célebre pudo ser el de las Pléyades, un cúmulo de unas 3000 estrellas jóvenes, visible a simple vista y que añade una gran belleza a los cielos invernales del hemisferio norte de la Tierra.

El único método directo para determinar la distancia a las estrellas es la paralaje, que viene a ser la desviación en la posición aparente de los objetos por efecto de la diferente perspectiva desde dos lugares de observación diferentes. Este método es lógicamente menos preciso cuanto mayor es la distancia al objeto observado (en este caso las estrellas). Así, por la paralaje que determinó la misión Hipparcos, se estableció la distancia a las Pléyades en 390 años luz.

A algunos astrofísicos que estudian la evolución estelar (la vida de las estrellas), estos datos no les resultaron convincentes, puesto que por las características físicas de las estrellas de las Pléyades, ellos habían calculado una distancia de entre 420 y 440 años luz. El grupo de los escépticos se fue haciendo mayor con el paso del tiempo, y en 2004 un equipo del JPL que estudió la estrella Atlas de las Pléyades, estableció la distancia al cúmulo en, al menos, 414 años luz. Más tarde un grupo que estudiaba tres estrellas enanas en el cúmulo, mediante en Telescopio Espacial Hubble, obtuvo una distancia de al menos 429 años luz.

Floor van Leuwen, astrónomo de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, ha trabajado durante 10 años sobre los datos de Hipparcos empleando nuevos equipos informáticos de mayor potencia que los de entonces. Gracias a esta tecnología ha podido tener en cuenta las minúsculas desviaciones producidas por 80 pequeños micro-impactos que sufrió el satélite Hipparcos durante su período de recolección de datos, así como los cambios (a una escala de micras) que sufrieron los equipos ópticos cuando el satélite entraba en la sombra de la Tierra o volvía a exponerse al calor del Sol mientras daba vueltas en torno a nuestro planeta.

Basándose en estos nuevos cálculos, de altísima precisión, van Leuwen obtiene una distancia para las Pléyades de 399±6 años luz.

Otras distancias estelares

Los nuevos resultados de van Leuwen arrojan estos datos de distancias en años luz para las siguientes estrellas y cúmulos abiertos:

Estrellas Distancia original
(años luz)
Distancia revisada
(años luz)
Próxima Centauri 4.22±0.01 4.23±0.01
Altair 16.77±0.08 16.73±0.05
Vega 25.3±0.1 25.0±0.1
Arcturus 36.7±0.3 36.7±0.2
Aldebarán 65.1±1.3 66.7±1.1
Mizar A 78.2±1.2 85.8±4.0
Alcor 81.2±1.2 81.7±0.3
Achernar 144±4 140±3
Espica 262±19 250±14
Canopus 313±17 309±17
Albiero B 376±30 400±13
Albiero A 386±28 434±20
Polaris 431±29 433±6
Saiph 720±29 650±30
Deneb 3200 (?) 1400±200
Cúmulos
Hiades (centro) 152±1
Coma Berenices (Mel 111) 294±6 283±3
Pláyades (en Tauro) 386±12 399±6
IC 2605 (en Carina) 474±14 491±7
Pesebre (M44) 610±50 590±20

¿Qué ocurrirá después?

Van Lewen reta ahora a los otros investigadores a revisar sus propios datos mejorándo sus métodos de estudio. La próxima misión de la ESA destinada a estudiar la astrometría es Gaia. Su lanzamiento está previsto para 2012 y espera obtener la posición exacta de miles de millones de estrellas de hasta la débil magnitud 20, con una precisión de al menos 0.00002 segundos de arco. Será hacia 2020, una vez analizados los datos de Gaia, cuando podremos determinar la astrometría más precisa de la Historia. Hasta entonces, los datos de van Lewen (que también participa en Gaia) seguirán siendo, probablemente, los mejores.

Páginas recomendadas:

La visión Cósmica de la ESA (castellano)
Página de Hipparcos, de la ESA (en inglés)
Página de Gaia, de la ESA (en inglés)
Hipparcos detecta estrellas rebeldes (castellano)

(c) 2008 Jorge A. Vázquez

Publicado en Astrometría, Astronomía | Comments Off on ¿A qué distancia están las estrellas?
January 12th, 2008

La Asociación Americana de Observadores de Estrellas Variables (AAVSO) ha publicado, en su circular de diciembre de 2007, los resultados de la campaña de observación de estrellas variables del período de 2006-2007.

El país que más aportaciones ha dado en el referido período ha sido Sudáfrica, con 393319 observaciones, seguido de los Estados Unidos con 368516, por Nueva Zelanda, con 327700 y Australia con 155196. España aportó la modesta cantidad de 11998, por detrás de países europeos como Francia, Polonia, Hungría.

El éxito observacional de Sudáfrica en esta campaña es debido, principalemente, a las observaciones de C. Middleton (MXT) con 172727 observaciones y a B. Monard (MLF), con 153919 observaciones. Este último pertenece, según consta en el boletín de la AAVSO, a la Sección de Variables de la Astronomical Society of Southern Africa. Según parece C. Middleton trabaja en solitario. A. Jones, de la sección de estrellas variables de la British Astronomical Asociation, es la persona que más observaciones ha aportado, con 150104 en total. Un sudafricano y un neozelandés superaron también las 50000 observaciones cada uno. El español que más observaciones aportó fue J. Osorio (OJR), del Grupo M1, con 1866 observaciones.

Redacción

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January 12th, 2008

Tres dinamicistas han encontrado pruebas que apuntan a una impresionante explosión en las cercanías de la órbita de Marte, como origen del meteorito que pudo provocar la extinción de los dinosaurios. En cráter Tycho, en la Luna, habría sido un impacto de meteorito más de otro fragmento del mismo cuerpo.

Fuentes: Sky and Telescope, diciembre 2007 y otras.

El cretácico pudo terminar con la un impacto gigantesco. Precisamente el que originó el cráter Chicxulub en Yucatán (que se encuentra oculto en la actualidad) y que desencadenó una serie de acontecimientos globales que desembocaron en la extinición de los dinosaurios. Este impacto se produjo hace unos 65 millones de años.

Recientes estudios de dinámica celeste parecen haber descubierto que una colisión titánica de asteoroides más allá de la órbita de Marte, hace unos 160 millones de años, puede ser el origen de los 3000 miembros conocidos de la familia de astorides de 298 Baptistina. Estos asteroides siguen órbitas similares y tienen una composición superficial parecida.

Los investigadores descubrieron que, siguiendo el trazado de las órbitas hacia atrás en el tiempo, una parte de estos asteroides se precipitó hacia el sistema solar interior, por la influencuia gravitatoria de Marte y Júpiter. En consecuencia se producjo una intensa lluvia de asteroides, que tuvo su auge hace entre 50 y 100 millones de años.

El cromo hallado en el cráter Chicxulub de Yucatán hace más fuerte la hipótesis de la conexión entre el meteorito que originó el cráter y la familia de Baptistina.

Además, el cráter Tycho de la Luna, aquel que llama poderosamente la atención en las noches de Luna llena por su complejo de rayos, y que sa ha datado en poco más de 100 millones de años, podría haberse producido por uno de estos asteroides. La fotografía que ilustra este artículo muestra la zona del polo sur de la Luna, con el cráter Tycho en todo su explendor.

Jorge A. Vázquez

 

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January 7th, 2008

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Primera observación con el nuevo telescopio. La calidad de la óptica de los buenos refractores proporciona experiencias inolvidables, sobre todo si el sitio de observación es excepcional.

Alto Rey, Guadalajara
11 de septiembre de 2007

 

TAKAHASHI TSA-102N:


Diámetro=102 mm; Distancia focal=816mm; F=8

Oculares:
Oculares SuperPlössl Meade: 40mm (44º), 26mm (52º)
Oculares Plössl: 12,5mm (50º, genérico), 6,7 (50º, Meade).

Después de mucho dudar entre los TMB/APM y los William Optics, salgo por la calle de enmedio y me compro un Takahashi. La que considero escasa seguridad de obtener un buen juego de lentes con las otras dos marcas me hace decantarme por lo seguro.

El cielo azul, la falta de luna y la cercanía del otoño me empujan a irme a mi tienda favorita de Madrid a gastarme los ahorros. Lo decido comprar y estrenar ese mismo día. Y que mejor sitio que el Alto Rey, en la vecina provincia de Guadalajara, con su buena carretera que sube hasta los 1700 metros.

Álvaro y yo llegamos sobre las 22h (hora local). El cielo es, una vez más, espectacular, aunque la especulación urbanística y el progreso mal gestionado llena la llanura circundante con más luces cada vez que visito este pico. En verano empleo la NGC7000, la nebulosa de Norteamérica, como control del nivel de transparencia. La prueba es sencilla, si se ve a simple vista, es que hay una buena transparencia y oscuridad.

Después de cenarnos nuestros bocadillos, montamos el tubo sobre la EQ-5 de Álvaro, que sólo sirve (igual que mi CG-5) para sostener el telescopio sin que se caiga al suelo. La primera visión de la noche es el Doble Cúmulo de Perseo. Aún no tenía demasiada altura y sobresalía un poco por detrás de la montaña, pero esa visión del campo de estrellas, tan puntuales todas, nos hace pegar botes de alegría y gritar de la emoción. Es una visión transparente, nítida, de cielo negro azabache y estrellas brillantes como diamantes en la lejanía. El contraste de la imagen es brutal. Sencillamente la imagen es cósmica. Y con el ocular de 40mm las estrellas aparecen nítidas hasta zonas muy cercanas al borde. Con el ocular de 26mm no aprecio deformaciones significativas en los bordes de la imagen.

Debo reconocer que mis oculares no están aún a la altura de esta óptica, la de Takahashi. Por ello sé que las pruebas ópticas correctas las tendré que hacer más adelante, cuando me gaste unos poco euros más. ;-p

No obstante, sí que puedo decir que el triplete APO pasa la prueba de la aberración cromática a la perfección (a pesar de que tengo que repetirla despacio), puesto que no se notó la más mínima desviación de color cuando se enfocaban y desenfocaban manualmente las estrellas. Al desenfocar la imagen las estrellas se volvían simplemente grises, independientemente de que aumentara o disminuyera la distancia de enfoque.

Reporte de objetos observados
(No necesariamente observados en ese orden)

Estrellas dobles

Galaxias

Cúmulos globulares

Cúmulos abiertos

Nebulosas

Planetas

1. Estrellas dobles

Polaris.- 20x (ocular de 40mm). No aparece la compañera.
31x (ocular de 26mm). La compañera aparece, muy pequeña.
65x (ocular de 12,5 mm). La compañera aparece “marrón” o “gris”, supongo que por comparación con la principal, tan blanca y brillante como es.

Albireo.- De nuevo el mejor ocular es el de 12,5mm. El sistema aparece naranja y azul oscuro. Y vuelvo a tener la sensación de que los colores que da mi otro telescopio son muy parecidos a los de este (no tan limpios, eso sí). Me estoy refiriendo a un Maksutov-Cassegrain de 90mm, el primer ETX que sacó Meade hace 10 años, y que algún antiguo compañero de la Agrupa llamaba cariñosamente “el telescopio de Kent”.

Gamma Andromedae.- 20x. No se separa, sin embargo los discos de Airy sufren una curiosa deformación, apareciendo además partidos (e inmóviles, lo que delata el buen “seeing” de la noche).
31x.- La secundaria se aprecia a la perfección, y es cierto que este sistema recuerda a Albireo. Me propongo volver a observar ambas y compararlas.

2. Galaxias

M31 y otras galaxias
La Galaxia de Andrómeda podría estar devorando a sus dos galaxias satélites. Fotografía de Pedro L. Cuadrado.

M31, M32, M110 (Andrómeda).- 20x. Se supone que el campo es de 2º 09′. No lo he medido aún, sino que lo he calculado por la fórmula:

campo real = campo aparente del ocular / aumentos

Pues bien, ¡El disco de M31 no cabe en el campo! M32 aparece como un pequeño y brillante cúmulo globular. M110, más alejada de M31 es más grande, alargada y difusa que M32. El corte oscuro de M31 es también visible con gran nitidez y contraste.

M33 (Triángulo).- 20x. Esta galaxia es tan grande como difusa. Mientras escribo esto me arrepiento de no haber metido más aumentos. A pesar de ello, parecen adivinarse dos o tres zonas algo más brillantes en la zona de los brazos.

NGC891 (Andrómeda).- 20x. Casi ni se ve, por lo fina que es.
31x.- Se aprecia mucho mejor. El núcleo a veces se vislumbra como una estrella más. Me prometo volver a observarla con más aumentos.

NGC7331 (Pegaso).- 20x.- Muy difícil de encontrar, pero se ve. También volveré a este objeto con más aumentos, y con un mapa más apropiado que Uranometria, para buscar el Quinteto de Stephan.

M81, M82 (Osa Mayor).- 20x. Es la imagen de la noche. Observamos la pareja, cerca de 20 minutos, cómo se desliza entre las ramas de los árboles y plantas del Alto Rey. A M81, quizá por su escasa altura, no se le distinguían los brazos.
M82 es, con este telescopio, un auténtico “cigarrito Reig”, venenoso, nicotinoso y alquitranoso nombre para una galaxia tan bonita, pero bueno… el caso es que M82 es una línea blanca, brillante, recta, perfecta, que desprende una especia de penacho de humo. Aquí, a observar este par, sí que tengo que volver.

3. Cúmulos globulares

M13 (Hércules).- 20x. Imagen demasiado pequeña.
31x. Creo que siguen siendo necesarios más aumentos. Fue de los primeros objetos de la noche y aún estábamos por sacar el ocular de 12.5 mm.

M15 (Pegaso).- 31x. Digo lo mismo. Veremos qué pasa con una buena Barlow.

4. Cúmulos abiertos

Doble cúmulo de Perseo, y la estrella "El Rubí" en el centro
eta y chi Persei. Creo que es uno de los 5 objetos más impresionantes del cielo de hemisferio norte. Por el Takahashi la visión de cientos estrellas puntuales es, sencilamente, fantásica. Por cierto, que en contra de lo que se pensaba hasta 1976, estos dos cúmulos no están cerca entre sí, sino que es la perspectiva la que les hace parecer unidos. Feliz coincidencia la nuestra. Estamos en el lugar y en el momento apropiados para contemplar semejante conjunción galáctica. A medio camino entre ambos cúmulos se encuentra la estrella naranja “El Rubí” . Eta Persei es el de la derecha, el más rico.

Doble Cúmulo de Perseo.- 20x. Una de las imágenes más hermosas posibles en todo el cielo del hemisferio norte. Cientos de estrellas, de colores blancas y naranajas. En este cúmulo, ante una muestra de estrellas tan densa y variada, el Takahashi demuestra lo que vale. En los núcleos de ambos grupos hay una decena de estrellas pequeñas, que se clavan sobre el fondo negro como puntas de alfiler.
31x. Observo detenidamente los dos cúmulos y las estrellas diminutas se hacen perfectamente evidentes. Parece como si estuvieran escondidas y hubiera que destilar la luz con la óptica adecuada para poderlas descubrir.
65x. La imagen sigue siendo increíble. Estrellas puntuales, de colores blanco predominantemente y algunas naranja, por todas partes.
121x. No recuerdo haber empleado estos aumentos. Insisto en que la primera noche del telescopio ha sido para disfrutar, y no para llevar a cabo las pruebas exhaustivas.

M45 (Pléyades).- 20x. ¡¡CABEN ENTERAS EN EL CAMPO DEL OCULAR!! (Excepto aquella más retirada y septentrional). Por momentos llego a despistarme y a creer que estoy mirando por el buscador (que tiene también una óptica excepcional). Es otra de las imágenes de la noche. El ocular (?) refleja las estrellas más brillantes y aparentan estar rodeadas por una nebulosidad. Creo que ebo buscar información sobre este reflejo, por si fuera algo normal en los refractores apocromáticos.

M34 (Perseo).- 20x. Aparece accidentalmente mientras buscamos NGC891. Es un cúmulo bonito, que aparenta estar formado por dos capas, siendo la exterior menos densa, que contrasta con la zona interior, más rica en estrellas.

5. Nebulosas

Empezamos por las planetarias.

M57 (Anular de Lyra).- 20x. Pequeño disco gris. Cambio rápidamente de ocular.
31x.Se aprecia la forma con total nitidez. El hueco central también. Evidentemente no se puede trabajar con tan poco aumentos… lástima, es posible que hasta el año que viene no vuelva a verla…

M27 (Zorra).- 20x. Uno de los primeros objetos de la noche, junto a M57. Esta nebulosa nos demostró enseguida que con este telescopio hay que emplear oculares de menor focal.
31x. ¡¡INCREÍBLE!! AZUL Y VERDE. No son colores exagerados, sino que hay que prestar atención unos segundos para que el ojo los perciba adecuadamente. Álvaro y yo estamos seguros de los colores que hemos visto.
65x. Aunque me parezca mentira, la visión es más cómoda. Se siguen apreciando bien los colores, y además la estructura interna de la “Dumpbell” (me encanta esta palabra), el “Badajo de la Campana”, recordando mucho a las fotos de los libros. Una preciosidad, sin duda. No me extraña que los niños pequeños se emocionen cuando les dices que es una estrella que se ha muerto… que se ha inflado y ha hecho ¡pop!

M76 (Little Dumpbell).- 20x. ¡Y tan pequeña! Tardamos más de media hora en verla, quizá por el despiste de esperar algo más grande.
31x. Ahora sí que la vemos sin duda. La verdad es que se parece mucho a M27. Tiene dos lóbulos, siendo uno más luminoso que el otro.

Y terminamos con las difusas.

Guía de Comellas
Guía del Firmamento, de José Luis Comellas.

M42, M43 (Orión).- 20x. Lo siento por los más técnicos, pero la palabra es de nuevo esta: Espectacular, muy luminosa; se aprecian el “Trapecio”, “Sinus Magnus”, “Voluta”,”Proboscis”, “Ventris”, “Lacus”, el Pasillo Oscuro” (consulta la Guía de José Luis Comellas, ed. Rialp, para obtener más información sobre estos accidentes).
31x. Ahora son mucho más evidentes las estructuras en Voluta, “Proboscis I, II y III” y “Lacus”. El contraste negro de “Sinus Magnus” es como un corte al vacío. Jejeje, y esto se ve así cuando está saliendo Orión detrás de la montaña del Alto Rey. ¡Estoy impaciente por que llegue el invierno!

NGC7000, Nebulosa de Norteamérica
La Nebulosa de Norteamérica,NGC7000, al este (debajo) de Deneb, que es la estrella más brillante de la imagen. Se aprecia también parte de la constelación del Cisne. La Nebulosa de Norteamérica se puede emplear en verano para contrastar la transparencia y oscuridad del cielo nocturno.

NGC7000 (Neb. de Norteamérica, Cisne).- A simple vista. Como he dicho al principio, no hay problemas para verla.
20x. A pesar de que el campo es de 2º 09′, no basta para abarcarla. Sin e embargo debo decir que el campo de estrellas es… bueno, si vuelvo a decir que “es espectacular”, habrá quien me tire de la oreja. Se aprecian zonas más claras y más oscuras, sin duda pertenecientes a la Vía Láctea. Pero la nebulosa Norteamérica no se ve. Es necesario dar un barrido con un mapa con las estrellas más importantes para identificar la nebulosa en toda su extensión.

6. Planetas

Júpiter.- 31x y 65x. Los satélites puntuales y de distintos colores. Júpiter, desgraciadamente, ya estaba muy bajo… ¡pero es que teníamos que cenar antes de empzar a observar!

Marte.- 31x y 65x. Marte es un amasijo de aberraciones. Claro, está aún lejos de la Tierra y no hacía mucho que había salido.

Y aquí termina…

…el informe sobre la observación de la “primera luz” de este telescopio. Si no os habéis cansado de leer y habéis llegado hasta aquí, muchas gracias.

Gracias también a Álvaro Casado y a Pedro L. Cuadrado por las fotografías.

Modificado el ( viernes, 14 de marzo de 2008 )

Publicado en Astronomía, Observación y telescopios | Comments Off on Takahashi TSA-102n
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