July 10th, 2012

 

Estos días se ha publicado un impresionante video, que podemos ver más abajo, al final de este post, que recoge los lanzamientos de todos los transbordadores espaciales de la NASA: El Columbia, el Challenger, el Discovery, el Endeavour y el Atlantis. El video, que muestra los casi cuatro primeros minutos de cada uno de los vuelos, está muy conseguido. Observándolos atentamente, se puede aprender mucho sobre la historia de uno de los principales hitos de la astronáutica.

Nos hemos detenido, cómo no, en los momentos más trágicos, puesto que son, probablemente, los que más fácilmente se graban en la memoria. Concretamente, no hemos podido dejar de pensar en los vuelos STS-51L (28 de enero de 1986) y el STS-107 (destruido en la reentrada a la atmósfera el 1 de febrero de 2003).

challenger tripulacion

La tripulación del último vuelo del Challenger

 

El Challenger explosionó a los 73 segundos del despegue cuando se encontraba a 28 kilómetros de altura, debido a problemas relacionados con la junta de uno de los cohetes de combustible sólido (SRB) con el tanque externo de hidrógeno (ET). Los espectadores que asistieron al lanzamiento, entre ellos el presidente Reagan, asistieron atónitos a la visión. Inmediatamente después de la explosión los dos SRB salieron impulsados en direcciones opuestas, añadiendo un toque dantesco, como se pueden contemplar en el video. Toda la tripulación pereció en el accidente. La presión y los recortes de presupuesto hicieron que se relajaran las precauciones necesarias para una operación tan delicada como es la puesta en órbita de personas.

tripulacion comlumbia

La tripulación del último vuelo del Columbia. Podemos ver las características placas cerámicas negras en el ataque de las alas.

 

El Columbia sufrió un destino diferente, ya que se destruyó en la reentrada, al no resistir el calor debido a la fricción del vehículo con la atmósfera terrestre. Un objeto que se encuentre en la órbita terrestre, si reduce su altura aumenta su velocidad, siguiendo la tercera ley de Kepler. Por ese motivo el regreso de los vehículos espaciales a la Tierra es uno de los momentos más peligrosos de toda misión. Los transbordadores tenían una serie de placas cerámicas que resistían el calor generado, con la mala suerte de que las del último vuelo del Columbia se dañaron durante el proceso del despegue, al desprenderse pedazos de la espuma aislante del tanque de hidrógeno, que golpearon y dañaron la protección de la panza del transbordador. Toda la tripulación pereció en el accidente.

Si no sabemos dónde buscar, podemos distinguir los lanzamientos del Columbia en el video de dos formas diferentes: por el ataque de las alas, con dos triángulos negros muy característicos, debidos a una protección térmica que le instalaron por desconocimiento de cómo se comportarían las alas en la reentrada. En varias misiones, también podemos distinguir al Columbia por el extremo de la cola. En enero de 1986 se instaló un sensor de temperatura por infrarrojos, el SILTS, además de una gran cantidad de placas cerámicas negras adicionales, precisamente para la misión inmediatamente anterior a la última del Challenger. Aunque el instrumento se retiró unos años después, la vaina vacía se quedó en su sitio, al igual que las placas cerámicas de refuerzo.

 

los transbordadores espaciales

Localización de los últimos vuelos del Challenger y del Columbia en el video.

 

 

Agradecimientos

Daniel Marín, por las aclaraciones en relación con la nomenclatura de las misiones del transbordador espacial.

Publicado en Astronautica, Tecnología | Comments Off on Los transbordadores espaciales desaparecidos
May 2nd, 2012

Jorge A. Vázquez Parra

estacion del ascensor espacial

Resulta que el sistema de propulsión de los cohetes actuales es enormemente ineficiente. Así, el 95% de la masa de los Saturno V, que llevaron a 12 hombres a la Luna entre 1969 y 1972, era el combustible para alcanzar la órbita más baja en torno a la Tierra. Por eso el coste es la razón por la que no se generalizan los viajes espaciales. Lanzar al espacio un kilogramo anda por los 20 000 dólares, y es precisamente en los 100 primeros kilómetros de viaje dónde se emplea casi todo el combustible, donde se va casi todo el presupuesto.

Existe, desde hace tiempo, una idea alternativa que, por ahora, no pasa de ser una idea, y que fue propuesta por Konstantin Tsiolkovski hace más de 100 años: el ascensor espacial. Consistiría en crear una estructura que partiría de un contrapeso a unos 72 000 a 100 ooo km de altura, con el centro de masas a la altura de la órbita geoestacionaria (36 000 km), donde se situaría la estación de embarque. Sería capaz de subir materiales hasta un poco más allá de la órbita geoestacionaria, prescindiendo de los costosos y peligrosos cohetes empleados en la actualidad. La idea fue retomada más tarde por Yuri Artsutanov, quien le dio desarrolló, publicándolo en Pravda en 1960. El ascensor espacial se encuentra, actualmente, cada vez más boga, sobre todo desde la década de los 90 del siglo pasado. ¿Por qué?

El ascensor espacial no ha sido tomado demasiado en en serio por la falta de un material con la suficiente resistencia como para que no se rompiera. Ahora se piensa que se podría construir un cable de grafeno que cumpliera con las condiciones necesarias. El grafeno es un material de carbono, de una sola capa, con una extraordinaria resistencia (la mayor obtenida por el hombre) y capaz de conducir la electricidad.

El ascensor se empezaría a construir arriba, en la órbita geoestacionaria, en un satélite, desde donde se iría produciendo el cable, que colgaría hasta que llegara a la Tierra. Después se añadiría la parte correspondiente al contrapeso. Para darle al sistema una mayor flexibilidad, el cable sería anclado en una plataforma flotante en el océano. Sobre todo es importante que la posición de anclaje del cable fuera móvil para solventar problemas técnicos relacionados con el paso de objetos peligrosos, como micrometeoritos o, incluso, para darle un pequeño vaivén, necesario para evitar problemas de resonancias con las mareas. De lograrse este hito tecnológico, el ciudadano medio tendría, probablemente, las puertas del espacio abiertas.

Referencias

Bradley Carl Edwards, agosto de 2005 en IEEE Spectrum
A Hoist to the Heavens

The Space Elevator Reference

Space elevator – Wikipedia (inglés)

Ascensor espacial – Wikipedia (castellano)

El acensor espacial – Blog Más allá del punto azul pálido

Publicado en Astronautica, Futuro | Comments Off on Michio Kaku y [el gazapo con] el ascensor espacial
  •  

     

  •  

     

  •  

     

     

     

  • Etiquetas

  •  

     

  • Archivo de publicaciones

  •  

     

  •  

     

  • Mapa del sitio

  • ?>