Jorge A. Vázquez Parra

estacion del ascensor espacial

Resulta que el sistema de propulsión de los cohetes actuales es enormemente ineficiente. Así, el 95% de la masa de los Saturno V, que llevaron a 12 hombres a la Luna entre 1969 y 1972, era el combustible para alcanzar la órbita más baja en torno a la Tierra. Por eso el coste es la razón por la que no se generalizan los viajes espaciales. Lanzar al espacio un kilogramo anda por los 20 000 dólares, y es precisamente en los 100 primeros kilómetros de viaje dónde se emplea casi todo el combustible, donde se va casi todo el presupuesto.

Existe, desde hace tiempo, una idea alternativa que, por ahora, no pasa de ser una idea, y que fue propuesta por Konstantin Tsiolkovski hace más de 100 años: el ascensor espacial. Consistiría en crear una estructura que partiría de un contrapeso a unos 72 000 a 100 ooo km de altura, con el centro de masas a la altura de la órbita geoestacionaria (36 000 km), donde se situaría la estación de embarque. Sería capaz de subir materiales hasta un poco más allá de la órbita geoestacionaria, prescindiendo de los costosos y peligrosos cohetes empleados en la actualidad. La idea fue retomada más tarde por Yuri Artsutanov, quien le dio desarrolló, publicándolo en Pravda en 1960. El ascensor espacial se encuentra, actualmente, cada vez más boga, sobre todo desde la década de los 90 del siglo pasado. ¿Por qué?

El ascensor espacial no ha sido tomado demasiado en en serio por la falta de un material con la suficiente resistencia como para que no se rompiera. Ahora se piensa que se podría construir un cable de grafeno que cumpliera con las condiciones necesarias. El grafeno es un material de carbono, de una sola capa, con una extraordinaria resistencia (la mayor obtenida por el hombre) y capaz de conducir la electricidad.

El ascensor se empezaría a construir arriba, en la órbita geoestacionaria, en un satélite, desde donde se iría produciendo el cable, que colgaría hasta que llegara a la Tierra. Después se añadiría la parte correspondiente al contrapeso. Para darle al sistema una mayor flexibilidad, el cable sería anclado en una plataforma flotante en el océano. Sobre todo es importante que la posición de anclaje del cable fuera móvil para solventar problemas técnicos relacionados con el paso de objetos peligrosos, como micrometeoritos o, incluso, para darle un pequeño vaivén, necesario para evitar problemas de resonancias con las mareas. De lograrse este hito tecnológico, el ciudadano medio tendría, probablemente, las puertas del espacio abiertas.

Referencias

Bradley Carl Edwards, agosto de 2005 en IEEE Spectrum
A Hoist to the Heavens

The Space Elevator Reference

Space elevator – Wikipedia (inglés)

Ascensor espacial – Wikipedia (castellano)

El acensor espacial – Blog Más allá del punto azul pálido

Esta entrada fue publicada el Wednesday, May 2nd, 2012 at 18:54 y se encuentra archivada en la categoría de Astronautica, Futuro. Puedes seguir los comentarios a esta entrada por medio de RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

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