Un grupo de científicos ha revelado que la vida inteligente de otros planetas sería capaz de detectar que la Tierra está habitada si entraran en contacto con una roca de las Islas Orcadas (Escocia).

Noticia original: Physorg (2 de octubre de 2008)

El pedazo de roca, especialmente preparado por la Universidad de Aberdeen, fue lanzado al espacio adosado a una nave espacial rusa, en septiembre del año pasado, como parte integrante de una misión de la Agencia Espacial Europea.

Los estudios de la parte de la roca que sobrevivió al viaje han mostrado que, de haber aterrizado como un meteorito en la superficie de un lejano planeta y de haber sido estudiada por una forma de vida extraterrestre, sus formaciones químicas habrían demostrado que la vida existe en otros planetas.

Los hallazgos desvelan que la información química encontrada en el interior de la roca sobrevivió a los rigurosos procesos de reentrada en la atmósfera de la Tierra, después de estar orbitándola durante doce días. Estos compuestos químicos, que existen en la roca debido a procesos biológicos y que no podrían haberse formado por casualidad, habrían probado la existencia de vida en el planeta desde el que la roca hubiera llegado.

El catedrático John Parnell, de la Escuela de Ciencias de la Tierra, Universidad de Aberdeen, que lideró el estudio junto a su colega el Dr. Stepehn Borden, presentará sus descubrimientos de la roca que viajó por el espacio en las Jornadas del Observatorio de Edimburgo: “La habitabilidad de nuestra galaxia”, que se celebrará en Edimburgo la semana próxima (N. del T.- Quiere decir la semana del miércoles 8 de octubre).

El catedrático Parnell dijo: “La pieza de roca especialmente preparada de las Islas Orcadas formó parte de la misión no tripulada Foton M3 , dirigida a examinar el comportamiento de la roca al ser expuesta a las temperaturas extremas relacionadas con su reentrada a través de la atmósfera de la Tierra.

”Tres cuartas parte de la roca, que tenía el tamaño de un pastel, se desintegraron durante el experimento. Sin embargo, la cuarta parte que regresó a la Tierra nos demuestra que, si una forma de vida inteligente hubiera contactado con la roca, les habría proporcionado pruebas de que existe vida en otro planeta.

”Si hubieran analizado científicamente la roca, la información química obtenida habría indicado que había restos que alguna forma de vida habría incorporado a la roca, ya que todos esos compuestos químicos no podrían existir o ser creados por casualidad. En este caso, la roca contiene restos de algas primitivas que vivieron en la región de las Islas Orcadas hace unos 400 millones de años. Si encontráramos restos semejantes en un meteorito que llegara de otro mundo, sería tremendamente excitante.

”Se escogió esta roca de las Orcadas por sus robustas cualidades, que la hicieron tener más posibilidades de sobrevivir a las duras condiciones que tuvo que resistir durante la re-entrada a la atmósfera terrestre, y por su rica naturaleza orgánica que le daba una firma química que pudiera ser buscada después del experimento.”

La roca fue lanzada al espacio junto con otros 35 experimentos, de ciencias físicas y de la vida, de la Agencia Espacial Europea.

El catedrático Parnell dijo: “Los hallazgos del experimento nos dicen que deberíamos mirar muy cuidadosamente los meteoritos que desde Marte lleguen a la Tierra, en caso de que muestren signos de cualquier tipo de vida que pudiera haber existido allí alguna vez.

Esta entrada fue publicada el Friday, October 10th, 2008 at 10:34 y se encuentra archivada en la categoría de Astrobiología. Puedes seguir los comentarios a esta entrada por medio de RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

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