May 14th, 2012

El Insitituo de la Ingeniería de España celebró, el pasado 16 de abril, una jornada dedicada a la industria espacial. Las ponencias fueron grabadas y se pueden ver en video.

Es muy interesante que, además de ver las conferencias en video, podemos descargar las presentaciones de los ponentes.

Reproduccimos a continuación el díptico que distribuyó el Instituto de la Ingeniería de España.

La ciencia de la Astrofísica viene ganando terreno en nuestra Sociedad desde que Hubble descubrió que el Universo se expansionaba (1929) y Einstein, unos pocos años antes (1915) propuso su famosa Ecuación de Campo que describe la evolución, Espaciotemporal del Cosmos en función exclusivamente de su contenido (materia- energía). “La materia-energía le dice al espaciotiempo como debe curvarse, y la curvatura del espaciotiempo le dice a la materia cómo debe moverse”, parafraseando a John Wheeler.

En 1995 Michel Mayor y Didier Queloz descubrieron 51 Pegasi B, el primer Exoplaneta que orbitaba a una estrella similar a nuestro Sol, abriendo el Cosmos a la posibilidad de detección de vida extrarrestre. Si nuestro conocimiento del Cosmos a medida que avanza, plantea nuevos interrogantes, p.e. ¿qué es materia y energía Oscura?, la pregunta angular, para I. Asimov sería ¿Hay alguien ahí fuera?.

Para la que nuestros científicos, pertrechados con nuevos instrumentos, metodos, modelos teóricos y plataformas de observaciones espaciales han comenzado a medir y caracterizar los exoplanetas, en busca de esas trazas de Vida ( Astrobiología).

A muchos de nosotros nos gusta el empeño y objetivos científicos, a otros nos encanta la divulgación que algunos científicos hacen para que nosotros podamos seguir los recientes descubrimientos. Pero probablemente pocos de nosotros, quizás, estemos dispuestos a pagar más impuestos o a que éstos no se dediquen prioritariamente a las necesidades básicas como son; la Educación, Sanidad, Seguridad, etc.

¿Puede la Ciencia seguir disfrutando de presupuestos para responder a estas preguntas, sin entregar algo a cambio, que no sea la propia satisfación endógena de la comunidad científica?. ¿Puede la Tecnología, que soporta la ciencia, ser mantenida por que se cree un mercado sostenible del espacio donde existan otras aplicaciones y servicios espaciales que justifiquen el I+D+i del espacio?. Para responder a estas preguntas y hablarnos de su experiencia, en sus respectivos campos, contamos con tres personas claves en España para desarrollar los siguientes aspectos.

 Objetivos y Medios de la Astrofísica. Identificación de las necesidades y presupuestos de la Ciencia (1er ponente)

 Traducción de los requisitos científicos en Requisitos de Ingeniería. Conexión entre la ciencia y la tecnología. (2o Ponente)

 Industrialización del espacio. Necesidad de la sostenibilidad económica del I+D+i del espacio (3er ponente)

Pretendemos responder a las siguientes preguntas: ¿Podemos detectar si hay vida ahí fuera? ¿Qué necesitamos para ello?
¿Por qué a la Ciencia le cuesta tanto entenderse, a veces, con la Ingeniería?

¿Hay mercado para la Industria Espacial? ¿Qué tendríamos que hacer Científicos e Ingenieros para lograr esta sostenibilidad?

 Objetivos y Medios de la Astrofísica. Identificación de las necesidades y presupuestos de la Ciencia (1er ponente)

 Traducción de los requisitos científicos en Requisitos de Ingeniería. Conexión entre la ciencia y la tecnología. (2o Ponente)

 Industrialización del espacio. Necesidad de la sostenibilidad económica del I+D+i del espacio (3er ponente)

Pretendemos responder a las siguientes preguntas: ¿Podemos detectar si hay vida ahí fuera? ¿Qué necesitamos para ello?
¿Por qué a la Ciencia le cuesta tanto entenderse, a veces, con la Ingeniería?

¿Hay mercado para la Industria Espacial? ¿Qué tendríamos que hacer Científicos e Ingenieros para lograr esta sostenibilidad?

PRESIDENTE

Presidente del Instituto de la Ingeniería de España

PONENTES

D. Rafael Bachiller
Director Observatorio Astronómico Nacional. D. Javier Gómez Elvira
Director CAB del INTA
D. Diego Rodríguez
Director Espacio de SENER

MODERADOR

D. Juan Gerardo Muros
Miembro del Comité de I+D+i del IIE

A muchos de nosotros nos gusta el empeño y objetivos científicos, a otros nos encanta la divulgación que algunos científicos hacen para que nosotros podamos seguir los recientes descubrimientos. Pero probablemente pocos de nosotros, quizás, estemos dispuestos a pagar más impuestos o a que éstos no se dediquen prioritariamente a las necesidades básicas como son; la Educación, Sanidad, Seguridad, etc.

¿Puede la Ciencia seguir disfrutando de presupuestos para responder a estas preguntas, sin entregar algo a cambio, que no sea la propia satisfación endógena de la comunidad científica?. ¿Puede la Tecnología, que soporta la ciencia, ser mantenida por que se cree un mercado sostenible

Referencia

Jornada Ciencia en el espacio lejano.

May 6th, 2012

Desde que se formó la Tierra, hasta hoy, ha transcurrido una cantidad de tiempo inmensa, 4 500 millones de años. La historia geológica y biológica de nuestro mundo no se limita a un enfriamiento de las rocas y a la paulatina evolución de las formas de vida.

En un video de algo más de hora y media, National Geographic hace un recorrido por la historia de la Tierra, desde la formación en el proceso de acreción del Sistema Solar, hasta la conquista del mundo por el hombre. Conocemos a Teia, el planeta que chocó contra el nuestro y dio origen a la Luna. Las eras geológicas se suceden mientras las formas de vida se adaptan a los cambios evolucionando. La explosión del Cámbrico y las extinciones del Pérmico y del Cretácico. La formación de las islas, de los continentes, la tectónica, las glaciaciones… todo contando con un lenguaje muy accesible y con unos gráficos que producen escalofríos.

May 6th, 2012

Traducido del original de Erika Engelhaupt

Gracias a las primeras simulaciones de sonidos extraterrestres, ahora resulta un poco más fácil imaginarse una visita a otro planeta. Las sondas espaciales han capturado los sonidos reales de otros mundos, pero un equipo liderado por Tim Leighton de la Universidad de Southampton, en Inglaterra, ha simulado los sonidos calculando cómo viajaría una onda sonora a través de varias atmósferas planetarias. Por ejemplo, las cuerdas vocales vibrarían más despacio en la densa atmósfera de Venus, pero las ondas sonoras viajarían más deprisa, haciendo que el hablante pareciera más pequeño. El efecto conjunto: algo así como un pitufo sonando grave, dice Leighton.

En este enlace podemos escuchar los sonidos, en la Tierra, en Venus y en Titán.

Referencia

ScienceNews, jueves 3 de mayo de 2012
Introducing: Sounds of Distant Worlds

May 4th, 2012

Desde hoy 4 de mayo, el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología (MUNCYT) ya tiene dos sedes, una en Madrid y la otra, en La Coruña. Esta última está previsto que se inaugure en la mañana de hoy mismo por los Príncipes de Asturias. Mañana sábado hay programada una jornada de puertas abiertas, para el público en general.

El MUNCYT se inauguró en 1980 para conservar el patrimonio científico histórico español, tan importante como desconocido. En estos momentos guarda en sus almacenes de Madrid más de 15 000 piezas. Así, tiene depositadas importantes colecciones, siendo una de las más importantes la del Instituto de San Isidro de Madrid, cuyos orígenes se remontan hasta el siglo XVI.

La reciente incorporación a sus fondos de la colección de tubos de vacío, del desconocido industrial español Mónico Sánchez, ha enriquecido aún más el patrimonio que conserva el MUNCYT. Esta nueva colección consta de más de 100 tubos de fluorescencia, algunos de los cuales son de una gran belleza. Mónico Sánchez fue un pionero que regresó a su tierra natal, Piedrabuena (Ciudad Real), donde fundó una industria eléctrica, puntera en su momento, después de haber emigrado a Estados Unidos. Sánchez construía también aparatos médicos de rayos X.

La colección del MUNCYT se puede admirar en sus dos sedes:

Sede en La Coruña

museo nacional de ciencia y tecnologia muncyt coruña

El Prisma de Cristal, sede del MUNCYT en La Coruña

Dirección: Plaza del Museo Nacional, 1. 15011 A Coruña

El edificio, diseñado por los arquitectos Victoria Acebo y Ángel Alonso, se diseñó como un cubo de vidrio. Su interior, sin embargo sigue la estructura de un gran árbol, con un tronco central del que parten las salas, dispuestas como ramas a su alrededor.

tubo de descarga

Tubo de descarga expuesto en el MUNCYT en La Coruña

Entre las muchas piezas que expone se encuentran la cabina del Boeing 747 que trajo el Guernica a España en 1981, el primer acelerador de partículas de España y la colección de tubos de vacío de Mónico Sánchez. Pepexán y Marilú, dos robots inteligentes, se encargan de que la visita al museo sea atractiva desde el principio.

Sede en Madrid

museo nacional de ciencia y tecnologia muncyt madrid

Fachada del edificio del MUNCYT en Madrid.

Dirección: Paseo de las Delicias, 61. 28045 Madrid

La sede madrileña viene siendo provisional desde que se abrió, en 1997. Comparte edificio con el Museo del Ferrocarril, en la antigua estación de Las Delicias, inaugurada en 1880. Es un edificio muy característico de la arquitectura del hierro.

exposicion experimentación

Los instrumentos protagonistas de la revolución científica, en el MUNCYT en Madrid.

 

El MUNCYT en el futuro

Existe el proyecto de abrir en el futuro nuevas sedes en distintos puntos de España, como la dedicada a la metalurgia, en los altos hornos de Sestao, o la de la industria química, en Tarragona.

El MUNCYT lo dirige, desde 2008, Ramón Núñez Centella.

Otras referencias

Anatxu Zabalbeascoa En El País, blogs de cultura:
MUNCYT en A Coruña: La historia accidentada de un gran edificio

May 3rd, 2012

En el marco del Año Internacional de la Energía Sostenible para todos, y para celebrar el haber sobrepasado los 5.000 seguidores en la cuenta de Twitter de @CSICdivulga, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) puso en marcha un concurso de microrrelatos relacionados con la energía sostenible cuyo plazo de participación permaneció abierto durante el Día del Libro (23 de abril de 2012) a través de Twitter.

Los cuatro tuits premiados han sido los siguientes (por orden alfabético del nick):

  • Marta Trigo ‏ @biomarta: #yosostenible @CSICdivulga Invirtiendo en investigación se logran metas “imposibles”, la energía limpia está más cerca de lo que creemos
  • Cazaconciencia ‏@cazacon_: @CSICdivulga Yo gasto lo justo, se justo lo que gasto, aunque no si es justo gastarlo, cuánto mejor sería poder sólo usarlo #yosostenible
  • Jorge A. Vázquez ‏@elsegundoluz: En el siglo XXIII los arqueólogos no podían comprender por qué 200 años antes no vivíamos de forma sostenible @CSICdivulga #yosostenible
  • V ‏@veracataca: @CSICdivulga En un planeta sin árboles ni libros camino sobre el asfalto rajado..y mis lágrimas caen por lo q no supimos ver #yosostenible

A cada uno de los cuatro premiados se le enviará por correo un ejemplar del libro Energía sin CO₂. Realidad o utopía (R. Menéndez y R. Moliner, coords., Ed. CSIC y Los Libros de la Catarata, Col. Divulgación, 2011), a la dirección que nos indique a través de mensaje directo en Twitter.

Además, han sido también seleccionados, aunque sin premio, los siguientes tuits:

  • Geólogo en tu vida ‏@geologoentuvida: #yosostenible @CSICdivulga Don Quijote, deje de luchar contra esos gigantes metálicos. Son el futuro.
  • Pablo Ortiz Navarro ‏@PabloGenis: @CSICdivulga Tal vez consigamos un sistema para transportar la energía solar espacial consiguiendo “energía infinita”. #yosostenible

El jurado ha estado integrado por Carmen Mayoral (Instituto de Carboquímica, CSIC), Gregorio Marbán (Instituto Nacional del Carbón, CSIC) y tres miembros de la Vicepresidencia Adjunta de Organización y Cultura Científica del CSIC: Jaime Pérez del Val, Laura Ferrando y Laura Llera Arnanz.

Referencia

Resuelto el I Concurso en Twitter de @CSICdivulga: ‘La energía nos mueve’

May 2nd, 2012

Jorge A. Vázquez Parra

estacion del ascensor espacial

Resulta que el sistema de propulsión de los cohetes actuales es enormemente ineficiente. Así, el 95% de la masa de los Saturno V, que llevaron a 12 hombres a la Luna entre 1969 y 1972, era el combustible para alcanzar la órbita más baja en torno a la Tierra. Por eso el coste es la razón por la que no se generalizan los viajes espaciales. Lanzar al espacio un kilogramo anda por los 20 000 dólares, y es precisamente en los 100 primeros kilómetros de viaje dónde se emplea casi todo el combustible, donde se va casi todo el presupuesto.

Existe, desde hace tiempo, una idea alternativa que, por ahora, no pasa de ser una idea, y que fue propuesta por Konstantin Tsiolkovski hace más de 100 años: el ascensor espacial. Consistiría en crear una estructura que partiría de un contrapeso a unos 72 000 a 100 ooo km de altura, con el centro de masas a la altura de la órbita geoestacionaria (36 000 km), donde se situaría la estación de embarque. Sería capaz de subir materiales hasta un poco más allá de la órbita geoestacionaria, prescindiendo de los costosos y peligrosos cohetes empleados en la actualidad. La idea fue retomada más tarde por Yuri Artsutanov, quien le dio desarrolló, publicándolo en Pravda en 1960. El ascensor espacial se encuentra, actualmente, cada vez más boga, sobre todo desde la década de los 90 del siglo pasado. ¿Por qué?

El ascensor espacial no ha sido tomado demasiado en en serio por la falta de un material con la suficiente resistencia como para que no se rompiera. Ahora se piensa que se podría construir un cable de grafeno que cumpliera con las condiciones necesarias. El grafeno es un material de carbono, de una sola capa, con una extraordinaria resistencia (la mayor obtenida por el hombre) y capaz de conducir la electricidad.

El ascensor se empezaría a construir arriba, en la órbita geoestacionaria, en un satélite, desde donde se iría produciendo el cable, que colgaría hasta que llegara a la Tierra. Después se añadiría la parte correspondiente al contrapeso. Para darle al sistema una mayor flexibilidad, el cable sería anclado en una plataforma flotante en el océano. Sobre todo es importante que la posición de anclaje del cable fuera móvil para solventar problemas técnicos relacionados con el paso de objetos peligrosos, como micrometeoritos o, incluso, para darle un pequeño vaivén, necesario para evitar problemas de resonancias con las mareas. De lograrse este hito tecnológico, el ciudadano medio tendría, probablemente, las puertas del espacio abiertas.

Referencias

Bradley Carl Edwards, agosto de 2005 en IEEE Spectrum
A Hoist to the Heavens

The Space Elevator Reference

Space elevator – Wikipedia (inglés)

Ascensor espacial – Wikipedia (castellano)

April 29th, 2012

Jorge A. Vázquez Parra

En el suplemento Babelia, de la edición de ayer sábado 28 de abril de El País, aparecía un artículo, firmado por Isidoro Reguera, que reflexionaba sobre la comunicación del pensamiento. Creo que muchas de las cuestiones relacionadas con la divulgación de la Filosofía se pueden aplicar, perfectamente, a la comunicación de la Ciencia. Por eso queremos abrir la nueva etapa de El Segundo Luz con este pequeño comentario.

Justo bajo el título ¿Acaso cura la historia de la medicina? aparece la primera reflexión: divulgar el pensamiento no es vulgarizarlo sino hablar comprensiblemente. Reguera abre con las afirmaciones de Mario Vargas Llosa sobre que la cultura ya no es posible en nuestra época [porque] se ha banalizado y empobrecido al democratizarla. El autor opina que el momento de la Gran Cultura, die Kultur ya pasó.

Con referencias a herramientas de divulgación modernas (mangas, cómics, podcasts), parece ser que se está empezando a hacerla más cercana al público. Para Reguero, vulgarizar la Filosofía sería dejarla en manos de los académicos, alejados del mundo real, algunos no sienten por el ningún interés, otros lo observan desde una perspectiva iluminada.

Creo que ya nadie discute que la Ciencia debe ser divulgada al gran público. Al igual que nos suena mal la arrogancia de Vargas Llosa, también nos chirría la actitud de los científicos que se niegan a comunicar, o la de las revistas especializadas que aprovechan su situación de dominio para lucrarse exageradamente interrumpiendo el flujo natural de información y conocimientos. Se debe comunicar la Ciencia, no sólo pensando de forma egoísta, para poder atraer mayor financiación, tan mal repartida en nuestro país, sino para que la sociedad pueda beneficiarse de esos avances técnicos y científicos, para mejorarla. Desde la Teoría de la Comunicación (1948) de Claude E. Shannon es sabido que, para obtener una mayor comunicación, es necesario reducir el volumen de información. Pero no por ello debemos caer en la vulgarización de la Ciencia. El peligro es aquí, creo, muy distinto del caso de los filósofos. La Ciencia se vulgariza cuando desaparece el contenido o cuando se mezcla con la pseudociencia. Ejemplos de ambas situaciones los encontramos en publicaciones impresas de gran tirada o en blogs y páginas web demasiado vacías.

Divulgar sin vulgarizar, sino haciendo la Ciencia comprensible. Solamente los mejores comunicadores son capaces de ello.

 


April 23rd, 2012

Gracias a todos los seguidores de El Segundo Luz. Estamos trabajando para mejorar la web.

Como veis, abandonamos Joomla. Estamos muy agradecidos a los creadores de la aplicación, pero en este momento pensamos que nos va a resultar más fácil mantener la web con Word Press.

Todos los contenidos siguen accesibles donde siempre:

http://elsegundoluz.com/revista

Buenos cielos,

Jorge A. Vázquez

January 1st, 2012

El blog CIentíficamente Correcto ha publicado una interesante entrevista de Adrian Villalba realizada, recientemente, a @elsegundoluz. Se comentan temas de actualidad científica, algunos de ellos vistos desde el contexto de la situación política actual.

Blog Científicamente Correcto

December 26th, 2011

laserEl eje de rotación de la Tierra no es fijo. Sufre variaciones más o menos importantes, muy complicadas de medir. Si bien el astrónomo puede estar familiarizado con el concepto de precesión, existen otras variaciones, como el bamboleo anual y el bamboleo de Chandler. Hasta ahora sólo habían podido medirse mediante complejas redes intercontinentales de radiotelescopios pero, por fin, ha sido posible la observación de estos bamboleos dentro de un laboratorio.

 

Traducido y adaptado de Physorg (22 de diciembre de 2011) y otras fuentes.

 

Un grupo con investigadores de la Universidad Técnica de Munich (TUM), Alemania, han sido los primeros en trazar los cambios del eje de rotación midiéndolo en un laboratorio. Para llevarlo a cabo construyeron el anillo láser más estable del mundo. Hasta ahora, los científicos sólo podían medir las variaciones del eje de la Tierra rastreando objetos fijos en el espacio. Capturar estas variaciones es crucial para los sistemas de navegación.

La Tierra se tambalea

Como una peonza cuando la tocan en mitad del giro, el eje de rotación fluctúa en el espacio. Esto se debe, en parte, a la gravedad de la Luna y del Sol. Al mismo tiempo, el eje de la Tierra cambia constantemente en relación con la superficie de la Tierra. Por un lado está debido a las variaciones en la presión atmosférica, y a la carga de los océanos y del viento. Estos elementos se combinan para producir un movimiento del polo que se conoce como efecto de bamboleo de Chandler, por el científico que lo descubrió, y que tiene un periodo de unos 435 días. Por otro lado, un fenómeno conocido como bamboleo anuo provoca que el eje de rotación se mueva en un periodo de un año, debido a la forma elíptica de la órbita de la Tierra en torno al Sol. Estos dos efectos provocan una migración irregular del eje de la Tierra, con un radio de hasta seis metros.

La observación del bamboleo de la Tierra

La captura de estos movimientos resulta crucial para la creación de un  sistema de coordenadas efectivo que se pueda emplear para los sistemas de navegación o para proyectar trayectorias en viajes espaciales. “La localización de un punto con precisión centimétrica es un proceso extremadamente dinámico para el posicionamiento global, después de todo, en nuestra latitud, nos estamos moviendo hacia el este a unos 350 metros por segundo,” explica el profesor Karl Ulrich Schreiber, que dirigió el proyecto en la Sección de Investigación de Geodesia por Satélite de la Universidad Técnica de Munich. La orientación relativa del eje de la Tierra con respecto al espacio y su velocidad de rotación se miden actualmente en un complicado proceso que involucra a 30 radiotelescopios en todo el globo (Interferometría de Base Muy Ancha, VLBI). Cada lunes y cada jueves, de ocho a doce radiotelescopios miden, alternativamente, la dirección entre la Tierra y unos cuásares específicos. Los científicos presumen que estos núcleos galácticos no cambian su posición y que, por lo tanto, se pueden emplear como referencia. El Observatorio Geodésico de Wettzell también se integra en este sistema. Este observatorio es operado por la TUM y por la Agencia Federal Alemana de Cartografía (BKG).

A mediados de los 90, científicos de la TUM y del BKG unieron sus fuerzas con investigadores de la Universidad de Canterbury en Nueva Zelanda, para desarrollar un método más simple que fuera capaz de seguir continuamente el bamboleo de Chandler. “También queríamos desarrollar una alternativa que nos permitiera eliminar los errores sistemáticos”, continúa Schreiber. “Después de todo, había siempre una posibilidad de que los puntos de referencia del espacio no fueran totalmente estacionarios.” Los científicos tenían la idea de construir un anillo láser similar a los que emplean en los sistemas de guiado de los aviones, aunque millones de veces más preciso. “En ese momento casi nos daba la risa,” reconoce Schreiber.

El giróscopo de anillo láser

El giróscopo de anillo láser utiliza la luz para medir la rotación angular. Cada giróscopo tiene una forma triangular y en él se encuentra un láser de helio-neón que produce dos haces de láser, cada uno viajando en sentidos opuestos, uno a favor de la rotación, y el otro en contra. La producción de los haces de luz ocurre en la región de descarga del gas, mediante la ionización de de una mezcla de gas de helio y de neón a baja presión con alto voltaje, que produce una descarga brillante. Esa luz de láser es reflejada alrededor del triángulo por espejos situados en las esquinas para producir haces de luz que vayan a favor y en contra de la rotación.

anillo laser de wetzel
Ajustes en el anillo láser de Wetzell.
Fuente: © Geodätische Observatorium Wettzell

La longitud del camino es revisada y ajustada cuidadosamente de manera que sea un múltiplo de la longitud de onda del láser. Cuando el giróscopo láser está en reposo, las frecuencias de los dos haces que viajan en sentidos opuestos coinciden. Cuando el giróscopo rota en torno a un eje perpendicular al plano de la luz láser, se crea una diferencia de frecuencias entre los dos haces, porque la velocidad de la luz es constante. Un haz de láser tendrá que recorrer una distancia mayor que el otro. Una pequeña cantidad de la luz de los haces de láser pasa a través de uno de los espejos (menos del 0,2%). Los haces se combinan por frecuencias ópticas para producir un patrón de interferencia. Este fenómeno se conoce como efecto Sagnac , por lo que este sistema recibe el nombre de interferómentro de Sagnac (Malacara 2004, pp. 234 ss.).

El anillo láser de Wetzell

Los trabajos para la construcción del anillo láser más estable del mundo comenzaron a finales de los 90 en el observatorio Wetzell. El sistema consiste en una instalación rotatoria que incorpora dos haces de láser que se lanzan en sentidos opuestos y que viajan alrededor de un camino cuadrado con espejos en las esquinas, con lo que el haz forman un camino cerrado (de ahí el nombre de anillo láser). Cuando el sistema rota, la luz que va favor de la rotación tiene que recorrer más camino que la que va en contra de la rotación. Dado que la velocidad de la luz es constante, los haces ajustan sus longitudes de onda, provocando que la frecuencia óptica cambie. Los científicos pueden usar esta diferencia para calcular la velocidad de rotación que el instrumento experimenta. En Wetzell es la Tierra la que gira, no el anillo láser. Para asegurarse de que la única influencia de los haces de láser es la rotación terrestre, la instalación, que mide cuatro metros por cuatro metros, se ancla a un pilar de cemento, que se prolonga seis metros en el interior de la roca sólida, en la corteza terrestre.

La rotación terrestre afecta a la luz de modos diversos, dependiendo de la localización del láser. “Si estuviéramos en uno de los polos, los ejes de la Tierra y del láser giratorio se encontrarían en completa sincronía y su relación de velocidades daría un resultado de 1:1,” detalla Schreiber (por ese motivo los datos no servirían para apreciar los cambios del eje). “En el ecuador, sin embargo, el haz de luz no percibiría nunca que la Tierra está girando,” (aquí el eje del anillo láser es perpendicular al eje de rotación terrestre. En esto el sistema tiene similitudes con la interferometría de muy larga base de VLBI). Por lo tanto, los científicos deben tener en cuenta que el láser de Wetzell se encuentra a una latitud de 49 grados. Cualquier cambio en el eje de rotación de la Tierra se refleja en el indicador de velocidad rotacional. Así, el comportamiento de la luz revela el cambio en el eje de la Tierra.

La construcción e instalación del anillo láser

 

construccion de un anillo laser
Montaje similar al del artículo. La imagen del láser
y esta proceden de la Universidad de Pisa.

“El principio es simple”, añade Schreiber. “El mayor reto fue asegurarse de que el láser permanecía lo bastante estable como para poder medir la débil señal geofísica sin interferencias de ningún tipo, especialmente a lo largo de un período de varios meses.” En otras palabras, los científicos tenían que eliminar cualquier cambio en la frecuencia que no procediera de la rotación de la Tierra. Entre ellos se encuentran los factores ambientales debidos a los cambios de presión atmosférica y temperatura. Para conseguirlo, confían principalmente en una placa base de cristal cerámico y en una cámara presurizada. Los investigadores montaron el anillo láser sobre una placa base de nueve toneladas de Zerodur, material que también se empleó para los soportes de los haces de láser (y que se utiliza para construir los espejos de algunos de los mayores telescopios del mundo). Escogieron el Zerodur por su extremada resistencia a los cambios de temperatura. La instalación se alberga en una cabina presurizada que registra los cambios en la presión atmosférica y la temperatura (12 grados) y los compensa automáticamente. Los científicos enclavaron el laboratorio a a cinco metros de profundidad para mantener al mínimo cualquier tipo de de influencias ambientales. Está aislado por arriba con capas de Styrodur y arcilla, y cubierto por un túmulo de tierra de cuatro metros de alto. Los científicos tienen que atravesar un túnel de veinte metros con cinco puertas de almacenaje de frío y un cierre, antes de llegar al láser.

Bajo estas condiciones, los investigadores han alcanzado el éxito, al corroborar las medidas del bamboleo de Chandler y del bamboleo anual con los datos tomados por los radiotelescopios. Ahora quieren que el aparato alcance una mayor precisión, permitiéndoles la determinación de los cambios que experimente el eje de rotación en un sólo día. Los científicos también planean hacer que el anillo láser sea capaz de operar de forma continuada de modo que pueda funcionar por un período de años sin ningún tipo de desviaciones. “En palabras simples”, concluye Schreiber, “en el futuro, queremos ser capaces de bajar a la base y averiguar a qué velocidad está girando exactamente la Tierra en este preciso instante.”

Fuentes consultadas

First ever direct measurement of the Earth’s rotation
Physorg

Pinpointing the orientation of the Earth’s axis using the world’s most stable ring laser
Universidad Técnica de Munich

Development of a Ring Laser Gyro: Active Stabillization and Sensitivity Anallysis
Marco Pizzocaro (Universidad de Pisa)

Ring Laser Gyro
Kostas Makris

Using Ring Laser Systems to Measure Gravitomagnetic Effect on Earth
Matteo Luca Ruggiero (Politénico de Turín)

El efecto Sagnac y sus consecuencias
Manuel Torregrosa, Relatividad.org

Óptica Básica
Daniel Malacara. 2ª edición, Fondo de Cultura Económica, México 2004

Consulta recomendada:

How to Detect the Chandler and the Annual Wobble of the Earth with a Large Ring Laser Gyroscope
K. U. Schreiber et al. (Physical Review)


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